Fuentes cercanas al oficialismo aseguran que comenzó a operar un sector que pretende desplazar a Raúl Latorre de la Presidencia de Diputados y, principalmente, cerrarle el camino hacia una eventual candidatura a vicepresidente de Pedro Alliana. Las conversaciones alcanzarían incluso a sectores de la disidencia colorada. En paralelo, crecen las versiones que ubican al ministro Marco Riquelme como una de las figuras preferidas del entorno de Santiago Peña para el proyecto 2028.
Las aguas siguen lejos de calmarse dentro de Honor Colorado. Apenas terminadas las elecciones municipales y cuando todavía continúa el pase de facturas por los resultados electorales, un nuevo frente de conflicto empieza a tomar forma dentro del oficialismo.
Según datos recabados por CANAL-E de fuentes cercanas al presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, existiría una corriente que considera necesario sacar a Raúl Latorre de la carrera por la Vicepresidencia de la República, donde el presidente de la Cámara de Diputados aparece desde hace meses como una de las figuras que pretenden acompañar a Pedro Alliana rumbo al 2028.
Pero la operación no terminaría allí.
De acuerdo con nuestra fuente, “se armó un frente” que buscaría desplazar a Latorre de la Presidencia de la Cámara de Diputados y ya existirían conversaciones con sectores de la disidencia de la ANR. Como parte de esas negociaciones, estos últimos habrían planteado incluso ocupar la conducción de Diputados en el próximo periodo legislativo.
La versión adquiere todavía mayor dimensión teniendo en cuenta el peso político que actualmente conserva Latorre dentro de la Cámara Baja y el respaldo que públicamente sigue recibiendo de una importante cantidad de diputados.
¿Una operación del “peñismo”?
El elemento más delicado de esta historia sería el origen de la movida.
Según las versiones recogidas por CANAL-E, los principales interesados en reducir el poder político de Latorre serían dirigentes y funcionarios identificados con el círculo más cercano al presidente Santiago Peña, espacio al que dentro del Partido Colorado algunos ya denominan “peñismo”, aunque sus propios protagonistas rechazan públicamente que exista una estructura separada de Honor Colorado.
Las diferencias internas no son totalmente nuevas. El propio Basilio Núñez reconoció semanas atrás las tensiones dentro del oficialismo e incluso habló públicamente de la existencia de “dos quinchos” dentro de Honor Colorado.
La ventaja política de Latorre frente a este sector es que su pertenencia a Honor Colorado antecede al actual gobierno. El titular de Diputados mantiene una construcción política vinculada directamente al movimiento cartista y no depende exclusivamente de la estructura formada alrededor del presidente Peña.
Según las versiones que circulan internamente, el sector presidencial vendría trabajando con extrema cautela para evitar que estas diferencias terminen provocando una crisis abierta con el titular de la ANR, Horacio Cartes.
Marco Riquelme entra con fuerza en el tablero
En este escenario aparece un nombre que podría resultar central para comprender las nuevas disputas: Marco Riquelme, actual ministro de Industria y Comercio.
Riquelme no aparece ahora por primera vez en las conversaciones sobre el 2028.
En abril ya circulaban versiones que lo ubicaban incluso como un eventual “plan B” presidencial dentro de Honor Colorado en caso de que la candidatura de Pedro Alliana no terminara consolidándose. El propio Riquelme salió entonces a asegurar que Honor Colorado tenía un único precandidato presidencial y que ese nombre era Alliana.
Sin embargo, su nombre siguió instalado.
El propio Pedro Alliana elogió públicamente su perfil y admitió que Riquelme podía ser considerado entre los posibles candidatos a vicepresidente. En aquella oportunidad destacó su perfil técnico, su trayectoria empresarial y su origen en una familia históricamente vinculada al Partido Colorado.
En septiembre, las versiones cobraron todavía más fuerza: medios nacionales informaron sobre una eventual preferencia por Riquelme para integrar la chapa de Alliana, mientras el ministro evitaba confirmar una candidatura.
Riquelme posteriormente señaló que no existe todavía un candidato definido para la Vicepresidencia, por lo que cualquier eventual postulación continúa, oficialmente, en el terreno de las versiones políticas.
¿Riquelme como vice… o candidato a presidente?
Pero las conversaciones que circulan actualmente dentro del oficialismo irían todavía más lejos.
Fuentes políticas consultadas por CANAL-E sostienen que Marco Riquelme sería uno de los nombres preferidos del sector identificado con Santiago Peña para acompañar a Pedro Alliana en la chapa presidencial.
La versión tiene un antecedente público importante: Alliana ya había manifestado que busca para su dupla un perfil más técnico y mencionó expresamente entre los nombres evaluados a Raúl Latorre, Juan Carlos Baruja y Marco Riquelme.
Pero dentro de algunos círculos colorados ya se arriesga una hipótesis todavía más ambiciosa: que Riquelme pueda terminar convirtiéndose, eventualmente, en una figura presidencial del sector identificado como “peñismo”, si las condiciones políticas hacia el 2028 modifican el actual tablero.
No sería una versión completamente nueva. Ya en abril su nombre había sido instalado públicamente como una eventual alternativa presidencial, aunque tanto Santiago Peña como el propio Riquelme posteriormente ratificaron su respaldo a Alliana. Peña llegó incluso a descartar públicamente un supuesto “plan B” encabezado por el ministro.
Por eso, hoy corresponde separar los hechos de las especulaciones: Alliana continúa siendo públicamente el proyecto presidencial respaldado por Honor Colorado, mientras que las versiones sobre una eventual candidatura presidencial de Riquelme forman parte, por ahora, de las conversaciones y movimientos internos de cara al 2028.
¿Latorre es el obstáculo?
Es precisamente aquí donde el intento de sacar a Raúl Latorre del tablero adquiere otra interpretación.
Si Riquelme es impulsado finalmente como compañero de fórmula de Alliana, Latorre dejaría de ser simplemente un presidente de Diputados incómodo para transformarse en un competidor directo por el mismo espacio político.
Y si las versiones más arriesgadas sobre una futura construcción presidencial alrededor de Riquelme llegaran a tomar cuerpo, el movimiento tendría todavía mayor alcance.
De ahí que algunos dirigentes interpreten la supuesta operación contra Latorre no solamente como una pelea por la conducción de Diputados, sino como parte de una disputa anticipada por el control del proyecto sucesorio del oficialismo.
Bachi aparece en el medio
Uno de los elementos más llamativos de este nuevo movimiento sería la supuesta participación del propio Basilio “Bachi” Núñez.
El presidente del Congreso es considerado históricamente uno de los dirigentes de mayor confianza de Horacio Cartes y públicamente ha rechazado que exista una ruptura dentro de Honor Colorado.
Por eso su eventual participación en un frente para desplazar a Latorre genera una pregunta inevitable.
¿Se trata solamente de una maniobra destinada a definir quién será el vicepresidente de Alliana o estamos frente al nacimiento de una nueva correlación de fuerzas dentro del oficialismo?
Según las fuentes de CANAL-E, en este espacio aparecerían además ministros, directores de entes y referentes cercanos al Ejecutivo.
Entre los hombres identificados con el círculo presidencial se mencionan figuras como Jorge “Turi” Cappello, secretario privado de Santiago Peña, y Javier Giménez, actual jefe de Gabinete Civil de la Presidencia, junto con otros integrantes del equipo político y técnico que rodea al mandatario.
Según las informaciones recibidas por este medio, una de las reuniones vinculadas a esta nueva construcción habría contado además con la presencia de varios comunicadores.
Peña negó un proyecto paralelo
Existe, sin embargo, una posición pública que no puede omitirse.
Santiago Peña rechazó anteriormente que exista una candidatura paralela encabezada por Riquelme y aseguró que el proyecto presidencial para 2028 está liderado por Pedro Alliana.
Alliana también negó públicamente la existencia de un “peñismo” separado de Honor Colorado, aunque reconoció la presencia de dirigentes y técnicos muy cercanos al mandatario, mencionando entre ellos a Javier Giménez, Marco Riquelme y otros integrantes del entorno presidencial.
Es justamente esa diferencia entre el discurso público y las versiones que circulan dentro del oficialismo la que alimenta las especulaciones.
La Vicepresidencia, el primer campo de batalla
Por ahora, la disputa más concreta continúa siendo la candidatura a vicepresidente para el 2028.
Latorre tiene detrás suyo a un sector importante de Diputados. Juan Carlos Baruja también fue promovido por referentes de Honor Colorado. Y Marco Riquelme aparece cada vez con mayor frecuencia entre los nombres que rodean la definición.
La eventual salida de Latorre de la Presidencia de Diputados tendría entonces un efecto mucho mayor que un simple cambio institucional: debilitaría una de sus principales plataformas políticas justo cuando comienza la discusión definitiva sobre la chapa presidencial.
¿Honor Colorado sigue siendo uno solo?
La derrota colorada en Asunción parece haber acelerado discusiones que hasta antes de las municipales permanecían parcialmente contenidas.
Mientras públicamente los principales dirigentes continúan hablando de unidad, por debajo comienzan a moverse las piezas pensando ya en el 2028.
Según las fuentes de CANAL-E, el objetivo inmediato sería Raúl Latorre.
Pero detrás aparece una disputa mucho más profunda.
Si Marco Riquelme termina convirtiéndose en la figura elegida por el entorno presidencial para acompañar a Alliana, significaría que el sector cercano a Santiago Peña consiguió instalar un nombre propio dentro de la chapa.
Y si posteriormente las especulaciones que lo colocan como una alternativa presidencial cobran mayor fuerza, entonces la discusión dejaría definitivamente de limitarse a quién será el próximo vicepresidente.
Porque si Bachi Núñez —uno de los dirigentes históricamente más cercanos a Horacio Cartes— aparece dentro de un frente donde también convergen figuras del entorno de Peña para neutralizar políticamente a Latorre, la pregunta de fondo ya no sería solamente quién acompañará a Pedro Alliana en el 2028.
La incógnita sería mucho mayor:
¿Honor Colorado continúa siendo un solo movimiento o el denominado “peñismo” comenzó a construir su propia estructura de poder para el 2028?
