El sector avícola paraguayo se declaró en estado de alerta ante los recientes casos de influenza aviar detectados en países vecinos y el creciente contrabando de carne aviar, que pone en riesgo la producción y la seguridad sanitaria nacional.
La Asociación de Avicultores del Paraguay (Avipar) advirtió que la enfermedad, confirmada en Argentina y Bolivia, obliga a redoblar los protocolos de bioseguridad en las granjas locales. Además, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) intensificó los controles fronterizos y la vigilancia epidemiológica para impedir el ingreso del virus.
Blanca Ceuppens, presidenta de Granja Avícola La Blanca (Pechugón) y vicepresidenta de Avipar, expresó que aunque no se registran casos en Paraguay, la cercanía con los focos de contagio en la región genera preocupación. En agosto, Argentina confirmó un brote de Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) y, en septiembre, Bolivia notificó un caso en aves de traspatio.
El contrabando de carne aviar es otro desafío crítico. Según Avipar, se detectaron ingresos ilegales desde Argentina, donde los excedentes de producción y las restricciones de exportación derivaron en un mercado informal que podría afectar gravemente la bioseguridad paraguaya.
Ceuppens advirtió que las fronteras permeables facilitan la entrada de productos sin control sanitario, lo que podría comprometer el estatus sanitario internacional de Paraguay y poner en riesgo las exportaciones de carne aviar.
Avipar insta a productores, autoridades y consumidores a extremar las medidas de prevención y reforzar los controles para mantener la sanidad aviar y proteger un sector estratégico para la economía nacional.
