El presidente del Congreso Nacional, el senador Basilio Núñez, se refirió en conferencia de prensa a varios temas de la agenda política, entre ellos la situación del senador Hernán Rivas y el estado de salud del líder de Honor Colorado, Horacio Cartes.
En relación al caso de Rivas, Núñez planteó interrogantes sobre la responsabilidad en la expedición del título de abogado, documento exigido para integrar el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. En ese sentido, apuntó directamente a la figura de Euclides Acevedo, a quien se atribuye la firma del título cuestionado.
El titular del Congreso sostuvo que, si se avanza en una investigación, esta debería alcanzar a todos los actores involucrados en la cadena de responsabilidades, incluyendo autoridades académicas. “Si tenemos que ser todos investigados, hasta me incluyo”, expresó, al tiempo de mencionar antecedentes de títulos obtenidos en plazos irregulares en periodos legislativos anteriores.
Asimismo, advirtió que, en caso de confirmarse la falsedad del documento, podría generarse una serie de consecuencias jurídicas en torno a la validez de las decisiones adoptadas por el Jurado. No obstante, también planteó el escenario de una eventual prescripción de la causa, señalando que ese aspecto se rige por lo establecido en el Código Penal.
Sobre la situación interna del movimiento Honor Colorado, Núñez fue consultado acerca de declaraciones que aluden a un supuesto aprovechamiento político del estado de salud de Cartes. Al respecto, aseguró que el expresidente no se encuentra en una condición de debilidad.
Indicó que mantuvo reuniones recientes con Cartes y lo describió en etapa de recuperación médica, pero con fortaleza. “Está en convalecencia como cualquier persona que atravesó una enfermedad, pero no le veo debilitado”, afirmó, agregando que, según informes médicos, retomaría sus actividades partidarias en aproximadamente 15 días.
En cuanto a las tensiones dentro del oficialismo, el senador minimizó las diferencias y las atribuyó a la dinámica propia de la política. Señaló que dentro del Partido Colorado existe una tradición de “abrazarse rápido” tras los desacuerdos, lo que, a su criterio, también se replica en Honor Colorado.
Finalmente, al ser consultado sobre la necesidad de diálogo para ordenar el rumbo del movimiento, Núñez evitó profundizar en divisiones internas, indicando que las definiciones se darán en el marco de las próximas elecciones municipales, donde se pondrá a prueba el liderazgo en los distintos departamentos del país.
