Rodrigo Coronil, más conocido como “El chipero cheto”, está causando un verdadero sacudón en la farándula paraguaya. Oriundo de Coronel Bogado, este empresario devenido en personaje mediático divide opiniones, mientras unos lo celebran como una bocanada de aire fresco por sus ocurrencias y reacciones en los programas de entretenimiento, otros lo critican con dureza en redes sociales. Y como buen protagonista de estos tiempos, no se queda callado.
En una reciente entrevista, Coronil fue directo y sin filtro. Aseguró que muchos lo atacan simplemente por ser auténtico y por no seguir el manual de lo “políticamente correcto”. “Los viejos faranduleros están en el baúl de los recuerdos”, soltó sin anestesia, en alusión a figuras que, según él, no toleran el impacto que está generando con su estilo provocador. Lejos de bajar el tono, dejó en claro que los comentarios negativos le resbalan.

Para “El chipero cheto”, la clave de su popularidad es la espontaneidad. Y aunque sus detractores insistan en desacreditarlo, Rodrigo parece decidido a seguir su camino sin pedir permiso. “El éxito molesta cuando no es el de uno”, remató, dejando la puerta abierta a más polémicas. Mientras tanto, el público, a favor o en contra, no puede dejar de mirarlo.