En Puerto Triunfo, Itapúa, un gesto de valentía quedó grabado en la memoria de todos.
Víctor Cabral, sin pensarlo dos veces, se lanzó al río para rescatar a un ciudadano argentino cuyo vehículo se hundía en el Río Paraná.
El joven, tras correr hasta la orilla y tomar un chaleco salvavidas, nadó unos 50 metros hasta llegar al hombre, que se aferraba a dos bolsos mientras su automóvil desaparecía bajo el agua. Con firmeza le pidió que se sostenga de su hombro y lo llevó hasta tierra firme.
“Fue un riesgo, pero no me arrepiento de salvar la vida de mi prójimo”, expresó el héroe de la jornada.
