Una millonaria contratación del Instituto de Previsión Social quedó nuevamente cuestionada por denuncias sobre la calidad de los alimentos entregados a pacientes del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi.
El IPS adjudicó a la empresa Lakmi S.A., con RUC 80054786-1, la Licitación Pública Nacional N.º 63/2025, ID 472326, para la provisión tercerizada de alimentos destinados a funcionarios y pacientes del hospital.
La adjudicación fue aprobada por el Consejo de Administración mediante la Resolución C.A. N.º 094-009/2025, correspondiente al acta del 18 de diciembre de 2025. El contrato contempla un monto mínimo de G. 13.280.640.000 y un monto máximo de G. 26.561.280.000, IVA incluido.
Sin embargo, familiares de pacientes denuncian que, pese al millonario contrato, la comida servida dentro del hospital no habría mejorado. Según los testimonios, los platos continúan siendo de baja calidad, con preparaciones difíciles de identificar y que no siempre serían adecuadas para la condición médica de los internados.
Un solo oferente para un contrato de hasta G. 26.561 millones
La apertura de las ofertas se realizó el 15 de diciembre de 2025, en la sede central del IPS. De acuerdo con la resolución de adjudicación, Lakmi S.A. fue la única empresa que presentó una oferta.
Dos días después, el 17 de diciembre, la Comisión Evaluadora de Ofertas elevó su informe final y recomendó adjudicar el llamado. Al día siguiente, el Consejo de Administración aprobó la contratación.
La resolución sostiene que los precios ofertados se ajustaban a los parámetros establecidos por la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas y que la empresa cumplía con los requisitos técnicos, legales y financieros previstos en el pliego.
La rapidez entre la apertura de la única oferta, su evaluación y la adjudicación definitiva obliga al IPS a explicar con claridad qué controles fueron aplicados, especialmente considerando los cuestionamientos y protestas que rodearon al procedimiento.
De acuerdo con los antecedentes denunciados, el llamado habría quedado suspendido en octubre por la DNCP debido a protestas. En la documentación analizada no aparece de manera clara el acto administrativo mediante el cual se habría levantado esa suspensión, por lo que corresponde que el IPS y Contrataciones Públicas aclaren cómo y cuándo fue habilitada la continuidad del proceso.
El llamado se inició en diciembre de 2024
La resolución revela que el pedido para iniciar la contratación fue realizado por la Dirección del Hospital Ingavi, a través del Servicio de Nutrición y Cocina, mediante un memorando del 11 de diciembre de 2024.
El expediente fue recibido formalmente el 7 de abril de 2025 y el llamado fue autorizado por el Consejo de Administración del IPS el 15 de julio del mismo año. Posteriormente, la convocatoria fue publicada en el Sistema de Información de las Contrataciones Públicas el 14 de agosto de 2025.
El llamado fue planteado como plurianual y bajo la modalidad de adjudicación por el total, no por lotes o por productos separados.
¿Cuánto paga el IPS por cada comida?
El anexo de la resolución incluye los precios unitarios adjudicados a Lakmi S.A. Entre ellos aparecen:
- Desayuno o merienda: entre G. 16.528 y G. 17.873 por ración.
- Almuerzo o cena con plato de entrada, plato principal y postre: entre G. 39.655 y G. 41.361.
- Almuerzo o cena con plato principal y postre: G. 39.930.
- Colaciones alimentarias: entre G. 11.853 y G. 13.888.
- Agua mineral con o sin gas: G. 6.243 por unidad.
La suma referencial de los diez precios unitarios consignados en el anexo asciende a G. 244.422, IVA incluido.
Estos valores aumentan la necesidad de verificar si la calidad, la composición nutricional y la presentación de los alimentos se corresponden con lo pagado por la previsional.
Recién operado habría recibido un plato con fideos
Uno de los reclamos más graves refiere al caso de un asegurado recién operado. Según sus familiares, el paciente recibió un almuerzo cuya preparación no se podía identificar claramente, pero que contenía fideos.
Los denunciantes cuestionaron que se le haya suministrado ese plato sin tener aparentemente en cuenta su reciente intervención quirúrgica y las restricciones alimentarias propias de su recuperación.
El hecho debe ser verificado por el IPS, ya que la alimentación hospitalaria no puede tratarse como un servicio gastronómico ordinario. Cada menú debe responder a una indicación médica y nutricional, considerando la cirugía, el diagnóstico, la edad y las condiciones particulares de cada paciente.
Una persona recién operada, un paciente diabético, hipertenso o con problemas digestivos no puede recibir el mismo menú sin una evaluación profesional previa.
El director de Ingavi fue designado administrador del contrato
La propia resolución estableció como administrador del contrato al doctor Osmar Amarilla, director del Hospital de Especialidades Quirúrgicas Ingavi, Amarilla, fue destituido y nombrado en ese cargo el dr. Edmundo Gomez, Esto implica que la dirección del hospital tiene una responsabilidad directa en el seguimiento del servicio, la verificación del cumplimiento contractual y la recepción de los alimentos.
El IPS debe informar cuántas inspecciones fueron realizadas desde el inicio del contrato, quién controla diariamente las raciones, si existen informes de nutricionistas y si se aplicaron sanciones o descuentos por comidas rechazadas o entregadas fuera de las condiciones establecidas.
También debe aclarar cuántas raciones se sirven por día, cuánto se factura mensualmente y bajo qué mecanismo se certifica que cada alimento fue efectivamente entregado y consumido.
En marzo de 2026 se certificaron otros G. 17.707 millones
Un certificado de disponibilidad presupuestaria emitido el 5 de marzo de 2026 vuelve a identificar el PAC 472326 y la contratación de alimentos para funcionarios y pacientes del Hospital Ingavi.
El documento señala un presupuesto vigente de G. 73.057.050.000 para servicios de catering. Registra compromisos por G. 3.723.575.666, certificaciones anteriores por G. 12.139.833.720 y una nueva certificación de G. 17.707.520.000.
Con esta última operación, el total certificado llegó a G. 29.847.353.720, quedando un saldo de G. 39.486.120.614 dentro del plan financiero.
Aunque el certificado pertenece a la misma identificación del llamado, el IPS debe aclarar públicamente cómo se relacionan estas cifras con el monto máximo de G. 26.561.280.000 adjudicado a Lakmi S.A. y si existen ampliaciones, renovaciones, otros compromisos o partidas vinculadas al servicio.
El proveedor anterior seguiría dentro del hospital
Familiares también denuncian que el anterior proveedor continuaría operando una cantina dentro del patio del Hospital Ingavi.
Según los denunciantes, las disposiciones internas del IPS no permitirían la explotación de una cantina privada dentro del predio hospitalario. La institución debe aclarar si el local cuenta con autorización, contrato, permiso de ocupación o algún otro instrumento legal.
También corresponde conocer quién explota comercialmente el establecimiento, cuánto paga al IPS, desde qué fecha funciona y si existe alguna vinculación con proveedores actuales o anteriores del servicio de alimentación.
Millones adjudicados, pero el plato sigue bajo cuestionamiento
El centro de la denuncia no se limita a la documentación administrativa. La principal preocupación es que, después de una adjudicación de hasta G. 26.561 millones, los familiares aseguran que los pacientes siguen recibiendo alimentos de mala calidad o inadecuados para su estado de salud.
El IPS debe mostrar los menús aprobados, las especificaciones nutricionales, las actas de recepción, los controles bromatológicos y los informes de cumplimiento del contrato.
No basta con que una empresa cumpla formalmente los documentos de una licitación. El servicio debe reflejarse en la comida que llega a cada cama.
Cuando se trata de pacientes internados y recién operados, un plato mal preparado o contrario a la dieta indicada no representa solamente una deficiencia contractual: puede convertirse en un riesgo para su recuperación.
