Con la autenticidad que la caracteriza y sin guardarse absolutamente nada, la carismática presentadora de televisión alzó la voz para defender los colores patrios de cara a la crucial cita mundialista de este fin de semana.
Malala Olitte aprovechó las pantallas del popular formato de entretenimiento “Tercer Tiempo” para lanzar un contundente llamado de atención a los hinchas que vienen contagiando malas vibras tras el estreno de la Selección Nacional. La conductora dejó en claro que el verdadero fanatismo no entiende de tibiezas y que la Albirroja necesita sentir el respaldo de todo su pueblo en este momento clave del torneo.
Para poner en perspectiva la inmensa presión que cargan los futbolistas en un debut de semejante envergadura, la mediática recurrió a una ingeniosa y muy jocosa analogía del ámbito cotidiano que desató las risas en el set.
Con total picardía, comparó los nervios del primer encuentro con el pánico que experimenta cualquier persona en una primera cita romántica, señalando que la ansiedad es una reacción humana totalmente natural ante lo desconocido. Con este ocurrente paralelismo, Malala buscó desactivar el ensañamiento de los críticos, recordando que el miedo escénico del arranque ya quedó atrás.
Como cierre de su enérgico descargo, la conductora inyectó una necesaria dosis de esperanza de cara al partido contra el seleccionado de Turquía, arriesgando un marcador que encendió la ilusión de la teleaudiencia. Con absoluta convicción, pronosticó que el combinado paraguayo recuperará la memoria futbolística y se quedará con los tres puntos mediante un ajustado pero celebrado uno a cero. El mensaje final fue contundente para todo el país: el camino en la Copa del Mundo es largo, y el verdadero soporte de una nación se demuestra empujando juntos, especialmente cuando las papas queman y el desafío es mayor.
