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Más de 30 médicos renuncian y agravan crisis del Hospital Regional de CDE

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Anestesiólogos, cirujanos pediátricos y médicos de terapia intensiva presentaron sus renuncias, mientras nueve jefes de servicios pusieron sus cargos a disposición. El director del hospital, Cristhian Martínez, calificó la situación de “catastrófica” y pidió una respuesta urgente del Ministerio de Salud.

El Hospital Regional de Ciudad del Este atraviesa uno de sus momentos más críticos tras la renuncia de más de 30 profesionales médicos de áreas consideradas esenciales para su funcionamiento.

Unos 20 anestesiólogos presentaron sus dimisiones, mientras que otros 12 profesionales de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica ya habían comunicado su salida. Entre estos últimos se encuentran cinco cirujanos pediátricos. Además, nueve jefes de servicios pusieron sus cargos a disposición de las autoridades sanitarias. ABC Color, La Nación

La salida de los anestesiólogos amenaza directamente el funcionamiento de los quirófanos, las cirugías programadas y la atención de urgencias. Según explicó la Dirección del hospital, los profesionales continuarán cumpliendo sus horarios mientras se tramitan las renuncias, pero dejarán de cubrir tareas adicionales, llamadas nocturnas y servicios fuera de sus turnos asignados.

La situación también afecta a la UTI Pediátrica, donde 12 de los 13 especialistas asignados al área presentaron su renuncia. Esta unidad dispone de seis camas, dos de las cuales suelen utilizarse para la atención de recién nacidos cuando Neonatología lo requiere.

El director del hospital, doctor Cristhian Martínez, calificó como “catastrófica” la renuncia de los anestesiólogos y advirtió que los jefes de servicios constituyen una parte fundamental de la administración y coordinación del centro asistencial.

Las notas fueron remitidas a la Décima Región Sanitaria, dirigida por Federico Schrodel, para su análisis y posterior envío al Ministerio de Salud. Mientras tanto, las autoridades locales buscan reorganizar los servicios para reducir el impacto sobre los pacientes.

Los profesionales reclaman un reajuste salarial de G. 3 millones, la aplicación de la carrera sanitaria y mejores condiciones para trabajar, incluyendo medicamentos, insumos, infraestructura y logística. También denuncian el desgaste físico y psicológico provocado por la precariedad del sistema.

Desde el Ministerio de Salud señalaron que las renuncias deben ser analizadas antes de su aceptación y aseguraron que existe una base de profesionales elegibles para cubrir posibles vacancias. Sin embargo, la eventual salida de especialistas con experiencia genera incertidumbre sobre la continuidad de servicios fundamentales en el principal hospital público de Alto Paraná.

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