En un operativo sorpresivo realizado en la mañana de este jueves, en Pedro Juan Caballero, el empresario ganadero Óscar Cabrera —imputado en el emblemático caso “Pavo Real 2” por lavado de dinero— falleció tras un confuso episodio dentro de su domicilio, donde cumplía prisión domiciliaria.
Según el informe policial, Cabrera se habría disparado en la cabeza cuando agentes ingresaron al inmueble acompañado del fiscal Andrés Arriola. Sin embargo, su abogado, el Dr. Richard David Nara Ramírez, manifestó profundas dudas sobre el procedimiento y expresó que no existía causa justificada para allanar la vivienda.
“Mi cliente estaba cumpliendo estrictamente su arresto domiciliario. No había ninguna razón válida para el ingreso violento a su casa. Esto nos toma por sorpresa”, declaró el defensor legal.
Ramírez confirmó que Cabrera enfrentaba una única imputación por lavado de dinero, relacionada a la compra de una estancia llamada “Pindurá”, y cuya audiencia de presentación de acto conclusivo estaba prevista para el próximo 19 de agosto.
Sin embargo, en la mañana del procedimiento, el fiscal habría informado de una nueva imputación contra Cabrera, de la cual el abogado dijo no haber sido notificado oficialmente ni haber encontrado registro en el sistema judicial.
“Revisamos el sistema todos los días. No había nada. Y esta mañana me informan de una nueva imputación. Todo esto es muy extraño”, añadió Ramírez.
La muerte del empresario genera aún más interrogantes, ya que, según su abogado, Cabrera nunca mencionó tener un arma ni presentaba señales de crisis emocional.
“Hablé con él ayer. Estaba bien, tranquilo, enfocado en su defensa. Nunca mencionó estar armado. Todo esto es muy confuso”, remarcó.
La Fiscalía aún no ha ofrecido mayores detalles sobre la supuesta nueva imputación ni sobre las condiciones del allanamiento. Se espera que el cuerpo de Cabrera sea sometido a una autopsia en Asunción, mientras crece la presión para esclarecer lo ocurrido.
Óscar Cabrera fue vinculado en el caso “Pavo Real 2”, una derivación de la causa original que involucró al fallecido diputado Eulalio “Lalo” Gómez. Según su defensa, no existía vínculo directo entre ambos más allá del conocimiento común entre habitantes de Pedro Juan Caballero.
La muerte de Cabrera deja un vacío legal y numerosas dudas sobre el accionar del Ministerio Público y la Policía Nacional en un caso que promete seguir generando controversia.
