Esta mañana, en su conferencia de prensa, el designado Ministro de Salud por Santiago Peña, Felipe González, anunció que conformará una mesa de trabajo con los diferentes actores de la sociedad, incluyendo a jueces, para solicitarles no otorgar más medidas de urgencias a los amparos a enfermos terminales.
“Estamos hablando de aquellos casos terminales que ya no tienen en el arte médico una recuperación, donde tenemos que ser honestos y no crearles falsas expectativas” dijo González.
Estas fuertes declaraciones lo realiza el futuro ministro, unos días antes de la Asunción del nuevo gobierno, encabezado por Santiago Peña.
El Dr. Felipe, con larga trayectoria en la medicina, se olvidó que los médicos están para intentar salvar vidas, siempre, habló con la verdad, olvidándose del alto cargo que va a ocupar donde va a ser el mayor responsable de la salud pública del Paraguay.
El futuro ministro comete un “sincericidio” al informar que intentará convencer (manipular) a jueces para evitar que estos cumplan con lo que establece la Constitución Nacional, que habla claramente en sus artículos 4, Del Derecho a la vida y 68, Del Derecho a la salud
DEL DERECHO A LA VIDA
El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Se garantiza su protección, en general, desde la concepción. Queda abolida la pena de muerte. Toda persona será protegida por el Estado en su integridad física y psíquica, así como en su honor y en su reputación. La ley reglamentará la libertad de las personas para disponer de su propio cuerpo, sólo con fines científicos o médicos.
DEL DERECHO A LA SALUD
El Estado protegerá y promoverá la salud como derecho fundamental de la persona y en interés de la comunidad. Nadie será privado de asistencia pública para prevenir o tratar enfermedades, pestes o plagas, y de socorro en los casos de catástrofe y de accidentes. Toda persona estará obligada a someterse a las medidas sanitarias que establezca la ley, dentro del respeto a la dignidad humana.
¿Acaso Felipe González nos quiere privar de la Salud Pública?
