La Junta Municipal de Ñemby aprobó el tratamiento de un pedido impulsado por el Ejecutivo para gestionar un préstamo destinado a la compra de un inmueble para uso institucional y eventual ampliación del cementerio. La operación genera cuestionamientos por el momento político, el monto solicitado y el rol del concejal Osmar Alonso, precandidato de la lista del intendente Tomás Olmedo y presidente de la Cooperativa Ñemby.
A pocas semanas de las elecciones internas coloradas del próximo 7 de junio, el intendente de Ñemby, Tomás Olmedo, obtuvo en la Junta Municipal el avance de un pedido de autorización para gestionar un préstamo de G. 3.000 millones, que podría tramitarse ante bancos de plaza o cooperativas, según consta en el orden del día de la sesión ordinaria del 6 de mayo de 2026.
El documento oficial de la Junta Municipal incluyó, entre las notas recibidas, el Mensaje I.M. N.º 64/2026, por el cual el Ejecutivo municipal solicitó autorización para la gestión de préstamo para compra de inmueble para uso institucional, con ampliación en el rubro Origen de Ingreso 113 – Préstamos del Sector Privado.
Sin embargo, el debate más sensible se dio con otro punto incorporado a la sesión: el Mensaje I.M. N.º 68/2026, referido a la solicitud de autorización para la compra, por “contratación vía excepción con difusión previa”, de un inmueble que sería destinado a un futuro cementerio municipal. Según el acta, el pedido fue incorporado al orden del día con tratamiento preferencial a moción del concejal Osmar Alonso.
El dato político no pasa desapercibido. Alonso no solo es concejal municipal, sino también precandidato número uno de la lista de concejales de Tomás Olmedo, quien busca la reelección. Además, es señalado como presidente de la Cooperativa Ñemby, lo que alimenta sospechas en sectores políticos y ciudadanos sobre el eventual origen del financiamiento y el posible uso de los recursos en plena campaña interna.
Durante la sesión, varios concejales pidieron prudencia y mayor documentación antes de avanzar. El concejal Ever Hermosilla consultó si el mensaje remitido por el Ejecutivo contaba con todos los documentos respaldatorios y sostuvo que, por la importancia del tema, debían adjuntarse antecedentes como título de propiedad, certificado de condiciones de dominio y tasación profesional.
En la misma línea, el concejal Marcelo Martínez cuestionó que un pedido de esta magnitud sea tratado sin la documentación completa y calificó como “apresurado y sospechoso” incluir el tema en el orden del día sin un estudio minucioso. También advirtió que la adquisición de un terreno para cementerio constituye una necesidad, pero no debe realizarse de manera precipitada ni sin garantías sobre el precio justo y la legalidad del procedimiento.
El monto mencionado en el debate para la operación de compra del inmueble asciende a G. 4.500 millones, una cifra que, según los cuestionamientos planteados en la sesión, exige controles estrictos, documentación completa y transparencia en el proceso. Finalmente, el mensaje fue derivado a las comisiones asesoras de Planificación, Legislación y Hacienda para su análisis.
El debate se da en un contexto político marcado por la interna colorada en Ñemby, donde Olmedo enfrenta cuestionamientos de sectores opositores y de otros precandidatos por el uso de la estructura municipal y por denuncias acumuladas durante su administración.
Las sospechas apuntan a que el préstamo podría convertirse en una herramienta financiera sensible en plena campaña, especialmente si llegara a ser gestionado a través de una cooperativa vinculada a un referente político de la lista oficialista. Hasta el momento, el documento no confirma cuál será la entidad financiera elegida, pero sí deja abierta la posibilidad de recurrir a bancos o cooperativas.
La Junta Municipal deberá ahora analizar si el pedido reúne las condiciones legales, técnicas y financieras necesarias para avanzar. Mientras tanto, el caso instala una nueva controversia sobre la administración de Olmedo, el manejo de fondos públicos y la oportunidad política de impulsar una operación millonaria a semanas de una elección interna clave.
