Gustavo Corvalán explotó en Instagram y apuntó con nombre genérico pero bala directa a todos los “famositos del algoritmo” que se creen influencers por grabar videos ridículos. El humorista sostuvo que muchos de estos personajes son “pelotudos virales” que no aportan nada y que solo consiguen atención porque las marcas buscan “caritas simpáticas que hagan cualquier huevada por likes”.
Sin pelos en la lengua, Corvalán marcó una línea entre quienes construyeron una carrera real y quienes aparecieron de la noche a la mañana vendiendo humo. Aseguró que influyentes de verdad son figuras como Larissa Riquelme, Patty Orué o Maga Páez: mujeres que movieron masas antes de que existiera TikTok, y no “wannabes que bailan frente al espejo y ya se creen líderes de opinión”.
Para rematar, se desmarcó por completo de ambas categorías: “Yo tampoco soy influencer ni creador de contenido. Soy otra cosa”. Con ese golpe final, dejó la puerta abierta a una guerra pública entre la vieja guardia del espectáculo y la nueva camada digital. El tiro ya fue disparado ahora falta ver quién decide devolverlo.
