Entre los detenidos en Canindeyú en el operativo Barret figuran dos militares y un policía. La provisión de armas y la protección habrían sido las funciones de los uniformados. El Ministerio de Defensa pide que todo el peso de la justicia caiga sobre los responsables.
Germán Lezcano Ojeda, (policía), Rodney Villalba González, Jorge Daniel Villalba González, (militares), José Ignacio Ramírez y Alexandro Dos Reis Acosta, fueron detenidos durante los allanamientos enmarcados en el operativo Barret y realizados en Yby Pytâ y Curuguaty, departamento de Canindeyú.
Los policías y militares implicados habrían estado dando protección del Estado y provisión de armas a los integrantes de la banda de Felipe Santiago Acosta, alias Macho.
Cuando el personal militar es utilizado para combate la seguridad, se corren estos riesgos, de comprobarse la culpabilidad, estos militares deben ser sancionados y puestos a disposición de la justicia ordinaria”, explicó el ministro de Defensa, Óscar González, en una entrevista con radio Universo 970 AM-Nación Media.
Un cargador de escopeta calibre 12, cuatro cartuchos de escopeta calibre 12, siete cartuchos calibre 7,62×39, cuatro asientos traseros de camionetas, tres bidones de combustible, dos celulares y un arma de fuego tipo pistola calibre 22 con diez cartuchos sin percutir, figuran entre las evidencias incautadas.
Además, un arma de fuego tipo rifle calibre 22, un arma de fuego tipo casero calibre 9mm, dos proveedores para 30 cartuchos(con 29 cartuchos sin percutir en cada uno), una caja con 50 cartuchos sin percutir calibre 9mm, una caja con 35 cartuchos sin percutir calibre 22, agendas y cuadernos con anotaciones
