El precandidato a concejal de Asunción, Iván Chilavert, lanzó duras acusaciones contra la administración del intendente Luis Bello, al denunciar la existencia de presuntas “cajas paralelas” en la terminal de ómnibus, con cobros irregulares que —según afirmó— no ingresan a las arcas municipales.
“Hasta en el baño están robando”, expresó Chilavert, al referirse al cobro de G. 2.000 por el uso de sanitarios, donde —según denunció— no se entregan facturas legales, sino boletas tipo rifa sin validez tributaria. A su criterio, este mecanismo permitiría duplicación de comprobantes y falta total de control sobre el dinero recaudado.
El dirigente apuntó directamente a la gestión de Bello, señalando que este tipo de prácticas no podrían sostenerse sin conocimiento o responsabilidad de la administración central. “Estamos hablando de dinero que paga el ciudadano y que no aparece en ninguna rendición oficial. Eso es lo que llamamos caja paralela”, sostuvo.
Chilavert también involucró al concejal Marcelo Centurión, al afirmar que existen versiones de que la terminal habría sido manejada políticamente por su entorno. Según dijo, incluso la administración estaría en manos de su secretaria, Lourdes Ucedo, lo que refuerza las sospechas sobre el manejo discrecional de los recursos.
En ese contexto, cuestionó el argumento de que lo recaudado se destina a limpieza, pese a que la municipalidad cuenta con personal asignado y compra insumos para ese fin. “Hablan de millones para limpieza, pero ya hay funcionarios y presupuesto para eso. Entonces, ¿dónde termina realmente ese dinero?”, planteó.
El precandidato advirtió que la falta de facturación en servicios como sanitarios, estacionamiento y cobros a permisionarios abre un margen amplio para desvíos. “Si no hay control ni sistema digital, cualquier monto puede desaparecer. Y eso termina afectando directamente al contribuyente”, remarcó.
Finalmente, Chilavert anunció que, de acceder a la Junta Municipal, impulsará pedidos de informes y auditorías para reconstruir la “ruta del dinero” dentro de la terminal. “Esto es solo una muestra. Si hasta en el baño se puede recaudar sin control, imagínense lo que pasa en otros niveles de la Municipalidad”, concluyó.
