En Cordillera una niña de 10 años fue víctima de abuso sexual. La menor era utilizada por toda su familia como un objeto con el que hacían “trueque” a cambio de víveres.
El terrible hecho ocurrió en la localidad Tape Guasú, en el límite de las ciudades de Tobatí e Isla Pucú.
La fiscal Noelia Montanía, imputó a un hombre que sería vecino del lugar y responsable de los abusos; así también fueron imputados, la madre, abuela y a una tía.
Estas tres mujeres responsables de la menor, fueron imputadas por proxenetismo y violación del deber del cuidado.