Una denuncia ciudadana expone una preocupante situación dentro del Hospital Central del Instituto de Previsión Social, donde vendedores ambulantes ingresarían diariamente con alimentos procesados, sin controles visibles y recorriendo distintos pisos del nosocomio.
Según el reclamo, desde tempranas horas de la mañana se observa el ingreso de personas que ofrecen café cocido, chipa, sándwiches, agua, hamburguesas y otros productos. Además, durante la mañana, otras personas recorrerían las áreas internas para levantar pedidos de almuerzo entre funcionarios, pacientes y acompañantes.
La situación genera preocupación por tratarse de un centro hospitalario, donde deberían extremarse las medidas de higiene, seguridad y control sanitario. La denuncia también señala que frente a la urgencia de adultos existiría un punto de abastecimiento utilizado por los vendedores antes de ingresar al predio del hospital.
El reclamo ciudadano sostiene que la venta no se limitaría al horario diurno. Por las noches, una mujer ingresaría ofreciendo caldo de pollo, chicharõ, carne, pollo y milanesas. Asimismo, frente a la entrada principal también se observa la presencia de vendedores de tapabocas, libros y alimentos como mbeju, marinera y chicharõ.
La denuncia cobra mayor relevancia considerando que el propio Manual Administrativo de Funciones Específicas del IPS establece, entre las funciones del cargo de fiscalizador, el control del cumplimiento de la prohibición del ingreso de vendedores ambulantes dentro del Hospital Central y en el predio del nosocomio.
Ante esta situación, ciudadanos cuestionan la falta de control interno y piden a las autoridades del IPS tomar medidas urgentes para garantizar el orden, la seguridad sanitaria y el cumplimiento de las normas dentro del principal hospital previsional del país.
