La nómina de abril de 2026 de la Municipalidad de Lambaré registra 1.730 movimientos de pago, pero al depurar los nombres repetidos se identifican aproximadamente 860 personas únicas. El volumen de bonificaciones, subsidios y conceptos adicionales vuelve a instalar dudas sobre el peso de la estructura municipal y la transparencia en el uso de los recursos públicos.
La nómina de funcionarios de la Municipalidad de Lambaré correspondiente a abril de 2026 vuelve a abrir el debate sobre el manejo de los recursos públicos y la necesidad de mayor transparencia en la administración municipal.
El listado registra 1.730 movimientos de pago, pero al depurar los nombres repetidos se identifica una totalidad aproximada de 860 personas únicas. Es decir, una parte importante de la planilla aparece duplicada o repetida debido a distintos conceptos como salario, bonificaciones por antigüedad, grado académico, responsabilidad, insalubridad, subsidio de seguro médico, gastos de representación y otros beneficios.

Si bien estas repeticiones pueden responder a la forma en que el sistema desglosa cada concepto de pago, el volumen de registros evidencia una estructura administrativa pesada, con múltiples asignaciones adicionales que merecen una revisión detallada. En varios casos, un mismo funcionario figura más de una vez dentro del mismo mes, lo que dificulta para la ciudadanía una lectura clara sobre cuánto percibe realmente cada persona y bajo qué justificación.
La situación resulta aún más sensible en un municipio constantemente cuestionado por problemas de servicios básicos, calles en mal estado, espacios públicos abandonados y reclamos vecinales que muchas veces no reciben respuestas inmediatas. Frente a ese escenario, la ciudadanía tiene derecho a saber si la cantidad de funcionarios, contratados, comisionados y autoridades electas guarda relación con la calidad de los servicios que efectivamente recibe.
El documento también muestra la presencia de funcionarios permanentes, contratados, comisionados y concejales municipales, con remuneraciones y beneficios que en algunos casos se distribuyen en varios conceptos. Esto obliga a mirar más allá del número global de la nómina y analizar cuánto representa realmente el costo mensual de la estructura municipal.
La transparencia no debe limitarse a publicar una planilla extensa y difícil de interpretar. También debe permitir que cualquier ciudadano pueda conocer de manera sencilla cuántas personas trabajan efectivamente en la institución, qué funciones cumplen, cuánto cobran en total y qué resultados concretos generan para la ciudad.
En tiempos en que los contribuyentes reclaman mejores servicios, la Municipalidad de Lambaré tiene el desafío de explicar con claridad si esta estructura responde a necesidades reales de gestión o si se convirtió en una carga burocrática sostenida con dinero público.
