El ministro Juan Carlos Baruja dio un paso político que profundiza la interna en Honor Colorado. Por fuera del esquema de conducción de Raúl Latorre y del coordinador político Turi Capello, Baruja presentó a su propio candidato a concejal en Asunción en un acto realizado en el local del Fomento de Barrio Obrero, en respaldo a la candidatura a intendente de Camilo Pérez.
El elegido por Baruja fue Daniel Fernández, asesor directo del ministro, quien arrastra denuncias internas por presunto ausentismo laboral en la institución pública donde figura asignado. La postulación generó fuertes cuestionamientos, ya que Fernández es señalado como otro funcionario que habría sido “puesto al servicio” del aparato partidario en plena interna colorada.
Ausencias que hablan de ruptura
Lo más llamativo del acto fue la ausencia total de Raúl Latorre, jefe de campaña del oficialismo en Asunción, y de Turi Capello, principal articulador político del cartismo en la capital. Ambos evitaron presentarse en un evento que reunió a una importante cantidad de dirigentes y militantes colorados, lo que fue interpretado dentro del propio movimiento como una señal directa de quiebre interno.
Fuentes cercanas al entorno de Baruja señalan que el distanciamiento con Latorre ya es abierto y sin retorno. De hecho, en el círculo del ministro, al titular de Diputados ya no lo nombran por su apellido y lo califican directamente como “el traidor”.
El trasfondo del conflicto: cargos, poder y operaciones internas
Según información manejada por el entorno político de Baruja, el conflicto se habría agravado luego de que Raúl Latorre supuestamente solicitara el cargo ministerial actualmente ocupado por Baruja, como parte de una reconfiguración interna del poder cartista.
Pero el enfrentamiento fue más allá de lo político. Las mismas fuentes aseguran que Latorre habría ordenado seguir un vehículo oficial vinculado al entorno familiar del ministro, en el que se transportaba a los hijos de Baruja. Ese material audiovisual habría terminado filtrándose a medios de comunicación, lo que fue interpretado como una operación interna para desgastar la figura del ministro.
Honor Colorado, cada vez más fragmentado
La decisión de Baruja de lanzar su propio armado político en Asunción, sin el aval ni la presencia del “comando central” de campaña, deja en evidencia una fractura interna cada vez más visible dentro de Honor Colorado.
Mientras públicamente el cartismo intenta proyectar unidad detrás de Camilo Pérez, en los hechos se multiplican los gestos de disputa de poder, los pases de factura internos y las jugadas cruzadas entre sus principales referentes.
La ausencia de Latorre y Capello en un acto clave, sumada a la movida autónoma de Baruja, confirma que la interna oficialista ya no se libra en silencio: la guerra por el control político de Asunción y del aparato partidario está en pleno desarrollo.

