Tráfico de influencias, “detergentes de oro” y ambición presidencial sacuden a Diputados
El comunicador Camilo Soares dedicó su monólogo diario al presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, a quien calificó como una figura “insulsa, vacía y sin contenido político propio”, apuntando directamente contra el rol que cumple dentro del cartismo y su proyecto político con miras al 2028.
Durante su editorial, Soares sostuvo que Latorre busca instalar su imagen primero como eventual compañero de fórmula de Pedro Alliana y, posteriormente, como aspirante directo a la Presidencia de la República. Según fuentes cercanas a la Vicepresidencia, Alliana ya estaría al tanto de estas movidas internas, que se estarían gestando por fuera de los canales tradicionales del Partido Colorado.
Nuestro medio viene publicando una serie de informes donde el nombre de Raúl Latorre aparece reiteradamente vinculado a presuntas irregularidades, que incluyen tráfico de influencias, protección política a funcionarios cuestionados y operaciones internas de poder. Uno de los casos más graves señalados es el de su protegida política, Nidia López.
López había reconocido públicamente haber sobrefacturado los llamados “detergentes de oro” cuando se desempeñaba como directora del Área Social de la Municipalidad de Asunción, en plena pandemia. Tras el escándalo, la propia funcionaria admitió el hecho y actualmente se encuentra devolviendo el dinero a la Municipalidad en cuotas. Sin embargo, lejos de quedar apartada de la administración pública, hoy continúa manejando presupuesto estatal desde la Dirección Nacional de Correos, cargo al que habría llegado por impulso directo de Raúl Latorre.
De acuerdo con fuentes políticas y judiciales, el titular de Diputados habría intervenido personalmente ante la Fiscalía General del Estado para lograr medidas alternativas que evitaran consecuencias penales para López. Llamativamente, dichas gestiones habrían tenido resultado favorable, alimentando las sospechas de un esquema de protección política y uso indebido de influencias institucionales.
Actualmente, Nidia López vuelve a estar bajo la lupa tras un informe lapidario de la Contraloría General de la República por su gestión al frente de Correos del Paraguay, lo que reaviva los cuestionamientos sobre el rol de Latorre como operador político detrás de nombramientos estratégicos en entes públicos.
Ante este escenario, crecen los reclamos para que la Cámara de Diputados investigue las visitas y gestiones realizadas por Latorre ante el Ministerio Público, un punto que, de confirmarse irregularidades, podría configurar causales para un proceso de pérdida de investidura.
En su intervención, Camilo Soares fue más allá y aseguró que Latorre busca posicionarse internacionalmente, intentando captar respaldo de sectores conservadores y lobbies extranjeros para construir su candidatura presidencial, incluso por encima de las decisiones internas del propio Horacio Cartes.
“El problema no es solo su ambición personal, sino la construcción artificial de su figura política”, afirmó Soares, describiéndolo como un dirigente sin discurso propio, repetitivo y funcional a intereses externos. También advirtió que una eventual dupla Alliana–Latorre podría convertirse en un factor de desgaste para el oficialismo y abrir una ventana de oportunidad para la oposición en las elecciones de 2028.
Mientras tanto, Raúl Latorre continúa concentrando poder en la Cámara de Diputados, en medio de crecientes cuestionamientos públicos, informes de organismos de control y denuncias políticas que ya trascienden el ámbito parlamentario y empiezan a impactar de lleno en el escenario electoral nacional.
