La periodista Carmiña Masi hizo su debut como panelista en LAM, convirtiéndose en la primera “angelita” paraguaya del programa. Los primeros minutos estuvieron marcados por cierta tensión con sus compañeras, pero con el desarrollo de los bloques logró encontrar su lugar y hasta enseñó a sus colegas una frase típica en guaraní, generando sorpresa y risas en el estudio.
Durante la entrevista a una famosa argentina con conflictos amorosos, Masi intervino usando la expresión “tatu pochy”, dejando boquiabiertos a los presentes. El conductor y el resto del panel trataron de descifrar el significado, descubriendo que se trataba de un comentario de despecho con un tono mucho más fuerte y pícaro de lo esperado, lo que provocó carcajadas y comentarios jocosos en el estudio.
El intercambio se convirtió en uno de los momentos más comentados del programa, destacando la espontaneidad y la frescura de Carmiña. Su intervención no solo dejó una lección lingüística sobre el guaraní, sino que también mostró cómo se puede combinar humor y cultura en la televisión, logrando que todos los presentes se divirtieran mientras aprendían algo nuevo.
