El constante aumento en el costo de alimentos básicos está golpeando fuertemente a las cocineras del Mercadito Nº 1 de Asunción, quienes se ven obligadas a reducir porciones, modificar recetas o aumentar precios para poder sostener sus negocios.
Ubicadas sobre las calles Yegros casi Teniente Fariña, en pleno centro capitalino, las trabajadoras manifestaron que el encarecimiento de productos como la carne, tomates, locotes, verduras y frutas afecta directamente la elaboración de los platos que ofrecen a los comensales.
“Todo sube. Tenemos que aumentar G. 1.000 o G. 2.000 porque si no, ya no podemos comprar las mercaderías. La carne de primera está G. 70.000 y la de segunda a G. 45.000. Pero según el Senado, está a G. 10.000, ¡una burla!”, reprochó una de las cocineras, cuestionando declaraciones recientes del senador Luis Pettengill sobre el precio del kilo de carne.
Otra vendedora mencionó que hace todo lo posible por mantener los precios accesibles, pero que muchas veces es inevitable subir el costo de los platos.
“Yo subí solo G. 1.000 o G. 2.000, no se puede más porque la gente no entra ya si está muy caro”, explicó.
El precio del locote también fue motivo de quejas, ya que alcanza entre G. 20.000 y G. 25.000 el kilo. El tomate, por su parte, sigue sin bajar de los G. 20.000.
El fenómeno impacta especialmente en los sectores más vulnerables, tanto para quienes preparan los alimentos como para quienes dependen de estos espacios para comer a precios accesibles. Mientras los números no bajen en los mercados, el dilema entre subir precios o perder clientes seguirá presente.

