La empresaria tailandesa Jakkaphong “Anne” Jakrajutatip, una de las figuras detrás de la Organización Miss Universo, fue sentenciada a dos años de cárcel por un tribunal penal de Bangkok tras ser hallada culpable de fraude. El caso está vinculado a operaciones financieras realizadas a través de su compañía JKN Global Group, específicamente relacionadas con la colocación de bonos corporativos.
Según determinó la justicia, la ejecutiva habría ocultado datos clave sobre la situación económica real de su empresa a un inversionista, quien terminó adquiriendo bonos por un monto cercano a los 900.000 dólares y sufrió importantes pérdidas. El fallo concluye que la maniobra fue deliberada y tuvo como objetivo obtener un beneficio económico indebido, por lo que la pena fue impuesta sin opción a suspensión.
Jakrajutatip no se presentó a la audiencia en la que se dictó la sentencia, lo que llevó al tribunal a ordenar su detención inmediata. Hasta el momento, no hay confirmación oficial sobre su paradero, aunque versiones de medios locales señalan que habría salido del país. La condena se produce en un contexto de serios problemas financieros para su conglomerado y marca un fuerte contraste con la proyección internacional que alcanzó en 2022, cuando se convirtió en la primera mujer trans en liderar el certamen Miss Universo.

