El senador colorado Erico Galeano presentará oficialmente este martes su renuncia a la Cámara de Senadores, en medio de la fuerte presión política generada tras la ratificación de su condena a 13 años de prisión por lavado de activos y asociación criminal en el marco del operativo internacional “A Ultranza Py”.
La decisión se produce luego de que la bancada de Honor Colorado revocara por unanimidad el permiso sine die que había sido otorgado al legislador en marzo pasado. Con esta determinación, el oficialismo dejó en claro que ya no sostendría políticamente a Galeano y le dio un último plazo para apartarse voluntariamente del cargo.
Referentes del movimiento oficialista, entre ellos el senador Juan Carlos Galaverna, mantuvieron conversaciones con Galeano para sugerirle la renuncia como una salida que permita evitar el desgaste institucional y frenar un eventual proceso de pérdida de investidura dentro de la Cámara Alta.
Por su parte, el presidente del Congreso, Basilio Núñez, había manifestado públicamente que “ya no hay otra salida”, advirtiendo que si el legislador no renunciaba, el Senado avanzaría con el procedimiento formal para expulsarlo.
La situación política de Galeano cambió drásticamente luego de que un Tribunal de Apelación confirmara la condena de 13 años de cárcel dictada en diciembre de 2025 por vínculos con una estructura criminal ligada al narcotráfico y al lavado de dinero, investigada en el operativo A Ultranza Py, considerado uno de los mayores golpes contra el crimen organizado en Paraguay.
Según la acusación del Ministerio Público, el legislador habría facilitado operaciones vinculadas al esquema criminal liderado por el presunto narcotraficante Sebastián Marset y otros integrantes de la organización. Entre los elementos analizados en el juicio figuran movimientos financieros, adquisición de inmuebles y supuestos vínculos comerciales utilizados para el lavado de activos.
La eventual salida de Galeano del Senado evitaría una sesión marcada por el debate sobre su pérdida de investidura, tema que incluso ya había sido incorporado como adenda en la convocatoria extraordinaria de la Cámara Alta.
