Un insólito incidente sacudió el Aeropuerto Napoleón-Bonaparte de Ajaccio (Córcega, Francia): el único controlador aéreo de turno se quedó dormido, obligando al vuelo XK-777 de Air Corsica, proveniente de París, a dar vueltas en el aire durante casi una hora antes de poder aterrizar.
Para agravar la situación, la pista permanecía sin iluminación hasta que bomberos y policías intervinieron para habilitar el aterrizaje de emergencia.
El hecho, ocurrido el lunes, fue confirmado por el diario La Dépêche y generó gran indignación en Francia, ya que puso en riesgo la seguridad de los pasajeros y expuso la fragilidad del sistema aéreo en aeropuertos con poco personal de control.

