Un juez de la Corte Suprema de Brasil dispuso este martes que la Policía Federal mantenga vigilancia permanente sobre el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria preventiva en Brasilia, ante el “riesgo de fuga” a pocos días del inicio de las deliberaciones finales en el juicio que enfrenta por golpismo.
El magistrado Alexandre de Moraes respondió así a un pedido de la Fiscalía, que había solicitado intensificar el control policial sobre el exmandatario de ultraderecha, acusado de liderar una “organización criminal” que buscó impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva tras las elecciones de 2022.
Bolsonaro, de 70 años, se encuentra bajo arresto domiciliario desde principios de agosto, luego de que Moraes determinara que violó la prohibición de expresarse en redes sociales. Según la resolución judicial, la medida busca evitar que el exjefe de Estado “evada la ley”, especialmente en vísperas del fallo del Supremo Tribunal Federal, previsto entre el 2 y el 12 de septiembre.
La semana pasada, un informe de la Policía Federal reveló que Bolsonaro habría considerado pedir asilo político en 2024 al presidente argentino Javier Milei, alegando persecución en Brasil. Su defensa, por su parte, acusó a los investigadores de intentar “desmoralizarlo”.
La Policía también recomendó procesar al exmandatario por un presunto intento de obstrucción de la justicia. En caso de ser declarado culpable en el juicio por golpismo, Bolsonaro podría enfrentar hasta 40 años de prisión.

