El departamento de Concepción atraviesa una grave crisis sanitaria tras la suspensión de 48 contratos de médicos, en medio de un fuerte conflicto interno entre autoridades coloradas.
Según informó Concepción Informativo, los cupos debían distribuirse entre los dos diputados de la ANR, la gobernadora Liz Meza y varios intendentes. Sin embargo, la mandataria departamental habría acaparado las designaciones para su propio círculo político, lo que generó la ruptura con otros referentes colorados.
La medida provocó la renuncia del Dr. Mario Urbieta, coordinador regional de Atención Primaria en Salud (APS), y el posterior congelamiento de los contratos por decisión del vicepresidente Pedro Alliana, tras reuniones con diputados e intendentes de la zona.
Postura del gremio médico
La presidenta del Sindicato Nacional de Médicos (SINAMED), Dra. Rossana González, calificó de “totalmente irregular” la situación y cuestionó que la salud pública dependa de disputas partidarias:
“No podemos estar dependiendo del humor político, del diputado que se pelea con el gobernador o el intendente. Así no se puede trabajar en un sistema de salud”, expresó en entrevista con Canal-E.
González explicó que 76 contratos en total quedaron sin efecto (48 en Concepción y 27 en otras zonas) y denunció que este tipo de decisiones se repite con frecuencia:
“Siempre va a ser el ingreso de médicos según la pelea entre grupos. En vez de elegir al más preparado, meten a familiares en primer grado: esposas, hermanos, cuñadas. Eso es un atropello a la ciudadanía”, afirmó.
Irresponsabilidad y falta de transparencia
La dirigente sindical recordó que existe una ley de concurso por mérito y aptitud que debería regir todos los ingresos, y exigió al Ministerio de Salud una explicación oficial:
“Se debe hacer un concurso abreviado, seleccionar el mejor perfil y contratar al más apto. Que se dejen de joder los bandos políticos. Estamos hablando de la vida de la gente, no de un botín partidario”, sentenció.
Mientras tanto, médicos que ya habían comenzado a trabajar el 3 de septiembre quedaron en la incertidumbre: no saben si cobrarán sus salarios ni si serán recontratados.
El conflicto entre autoridades coloradas de Concepción no solo expone la puja interna en la ANR, sino que golpea directamente a los pacientes que dependen del sistema público de salud en uno de los departamentos más postergados del país.

