El Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam) se encuentra en pleno proceso de análisis para definir el reajuste del salario mínimo vigente, en una sesión que genera expectativas tanto en trabajadores como en empleadores. De acuerdo con las estimaciones preliminares, el incremento no superaría los G. 60.000, en línea con la inflación acumulada del 3% reportada por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Este porcentaje, que se utiliza como referencia para el ajuste anual, marcaría nuevamente el límite del incremento salarial. En términos prácticos, el reajuste se mantiene atado al comportamiento de la inflación oficial, lo que implica que cualquier variación del salario mínimo responde directamente a ese indicador.
Sin embargo, esta metodología vuelve a estar en el centro del debate. Las centrales obreras cuestionan que el índice inflacionario utilizado no refleja el costo real de vida de los trabajadores, especialmente en rubros sensibles como alimentos, transporte y servicios básicos. Según sostienen, el cálculo actual subestima el impacto económico que enfrentan los hogares, lo que deriva en ajustes considerados insuficientes.
En ese contexto, los gremios insisten en que el salario mínimo debería alcanzar al menos los G. 4.500.000, argumentando que ese monto se aproxima más a las necesidades reales de una familia trabajadora. Además, plantean la necesidad de que el cálculo del reajuste no dependa exclusivamente del BCP, sino que sea elaborado por una instancia independiente que garantice mayor objetividad y transparencia.
Desde el sector empresarial, en tanto, se mantiene la postura de ajustar el salario conforme a la inflación oficial, señalando que incrementos mayores podrían generar impactos en la estructura de costos, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
El debate se da en un escenario donde también se cuestiona el tiempo en que se concretan estos ajustes. Referentes sindicales señalan que las definiciones suelen postergarse hasta el límite, lo que genera incertidumbre en los trabajadores.
Se prevé que el anuncio oficial del reajuste se realice en el transcurso de esta semana, una vez que el Conasam concluya sus deliberaciones y eleve su recomendación al Poder Ejecutivo.
De confirmarse el incremento en torno al 3%, el salario mínimo volverá a registrar una suba moderada, manteniendo la tendencia de los últimos años, en medio de un persistente debate sobre su suficiencia frente al costo de vida.

