El centro financiero de Guayaquil vivió momentos de pánico este martes tras la explosión de una camioneta frente a un centro comercial y un edificio de oficinas perteneciente a la familia del presidente de Ecuador, Daniel Noboa. El estallido dejó al menos un fallecido y unos 30 heridos, además de cuantiosos daños materiales en la zona.
La Fiscalía anunció la apertura de una investigación y ordenó diligencias como el levantamiento del cuerpo, la revisión de cámaras de seguridad y la toma de testimonios. La víctima fatal fue identificada como un taxista, mientras que los heridos fueron trasladados a hospitales cercanos. Bomberos y policías evacuaron el área y asistieron a personas en crisis nerviosa.
El ministro del Interior, John Reimberg, calificó el hecho como un “acto terrorista”, al confirmar que un segundo vehículo cargado con explosivos fue neutralizado a tiempo. Según el funcionario, los artefactos hallados tenían “elaboración profesional” y no eran de fabricación casera.
El gobernador del Guayas, Humberto Plaza, advirtió que el número de víctimas podría aumentar y aseguró que los responsables serán perseguidos “debajo de las piedras” hasta ser capturados.
Este es el segundo ataque con vehículos explosivos en Guayaquil en menos de un mes. La ola de violencia golpea al país en medio del “conflicto armado interno” decretado por Noboa en 2024 contra las bandas criminales, catalogadas ahora como grupos terroristas. Solo en el primer semestre de 2025, Ecuador ya registró 4.619 homicidios, un 47 % más que en el mismo período del año anterior, consolidándose como el país con mayor índice de asesinatos de Latinoamérica.
