Un sismo de 7,6 con epicentro en el mar Caribe se produjo entre las Islas Caimán, Jamaica y Honduras, lo que provocó la emisión de una alerta de tsunami que fue quitada posteriormente por el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El fenómeno geológico se produjo a 10 km de profundidad y a unos 209 km de las Islas Caimán. La advertencia rigió para 12 países: México, Honduras, Guatemala, Panamá, Nicaragua, Cuba, las Islas Caimán, Costa Rica, Bahamas, Belice y Haití, donde se hablaba de olas de hasta 3 metros.
El servicio de meteorología de Puerto Rico comunicó la existencia de un gran riesgo de tsunamis para Puerto Rico e Islas Vírgenes debido a las anomalías del oleaje.
No se reportaron víctimas ni tsunamis en la costa de ningún país cercano al epicentro, lo que derivó en levantar las alertas
