La diputada de Patria Querida (PPQ), Rocío Vallejo, cuestionó con dureza la postura asumida por el senador Orlando Penner, tras su voto a favor del permiso sin goce de sueldo solicitado por Hernán Rivas, quien continúa en el centro de la polémica por el uso de un supuesto título falso de abogado.
Vallejo no solo calificó la decisión como “muy dura”, sino que la vinculó directamente con lo que considera un quiebre de confianza política. A través de sus declaraciones públicas —y en línea con lo expresado también en su cuenta de X— recordó que Penner había regresado al Partido Patria Querida luego de varios años, ocupando incluso el primer lugar en la lista al Senado en las últimas elecciones, con el compromiso explícito de sostener la línea institucional del partido.
“Se confió en él, fue cabeza de lista, prometió en campaña seguir en la misma línea. Pero recordarán que, supuestamente por agua, se mudó a las carpas del Partido Colorado. Eso fue un golpe durísimo, y ayer coronó todo esto dando su voto ya como colorado”, expresó la legisladora, marcando un tono crítico que apunta tanto a la decisión puntual como al proceso político previo.
El trasfondo del cuestionamiento se da en medio de la controversia generada por el permiso otorgado a Rivas en la Cámara de Senadores, una medida que permitió al legislador apartarse temporalmente del cargo sin perder investidura, pese a los cuestionamientos legales y políticos sobre su situación judicial. Para sectores de la oposición, este tipo de decisiones refuerza la percepción de protección política en casos sensibles.
En ese contexto, el voto de Penner adquiere un peso simbólico adicional. No se trata solo de una postura legislativa, sino de un posicionamiento que, según Vallejo, consolida su alejamiento definitivo del espacio político que lo llevó al Congreso. La crítica, amplificada en redes sociales, expone además las tensiones internas y los costos políticos de los cambios de alineación en un escenario donde cada voto resulta determinante.
