Candidatos y referentes de la ANR dan protagonismo a colores ajenos a su identidad tradicional en Asunción, Lambaré, San Antonio, San Lorenzo y Ciudad del Este. ¿Buscan renovar su imagen o acercarse a electores que no votarían por una campaña vestida de rojo?
El Partido Colorado se llama colorado por una razón. Durante décadas, el rojo fue su marca más visible en las calles, los actos y la propaganda electoral. Sin embargo, en la recta final de las municipales, algunas figuras de la ANR parecen dispuestas a dejar ese color en segundo plano.
Las piezas de campaña muestran varios ejemplos. En Asunción, el candidato a concejal Dani Fernández destaca su nombre y su opción en verde, aunque también exhibe la Lista 1 y el apoyo a Camilo Pérez. En Lambaré, Néstor Lezcano aparece con camisa verde en su material de candidatura a concejal. En San Antonio, Óscar Vera posa con una remera del mismo color y presenta en verde su número de opción.
En Ciudad del Este, Zacarías Irún se mostró con un pañuelo verde en un acto donde convivían banderas verdes y rojas.
San Lorenzo aporta otra variante. Felipe “Felipito” Salomón, candidato colorado que busca la reelección como intendente, aparece en una pieza de campaña dominada por el naranja y el blanco, con detalles rojos. Su ejemplo amplía la pregunta: el desplazamiento del rojo no se limita al uso del verde.
Ninguna de estas imágenes demuestra por sí sola que exista una estrategia conjunta para confundir al electorado. También muestran diferencias: algunas mantienen muy visible la identificación partidaria y otras mezclan los colores. Pero, cuando candidatos del partido más asociado al rojo eligen destacar el verde o el naranja, la decisión deja de ser un simple detalle de diseño.
¿Creen que su identidad tradicional les resta votos? ¿Buscan parecer una opción nueva ante ciudadanos cansados de las mismas figuras? ¿O intentan atraer, mediante los colores, a electores que se sienten más cerca del tercer espacio?
Los candidatos pueden vestir la camiseta que quieran. Lo que no deberían cambiar de color es la claridad con la que se presentan ante la ciudadanía. Detrás de cada tono, el elector tiene derecho a reconocer el partido, la trayectoria y el proyecto al que dará su voto.
