El Gobierno de Santiago Peña anunció un importante incremento de recursos para el Ministerio de Salud dentro del proyecto de Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027. Sin embargo, el reclamo central de los médicos por una mejora salarial inmediata volvió a quedar sin una respuesta concreta.
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes, el jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, confirmó que el Ejecutivo presentará este martes ante el Congreso el proyecto presupuestario para el próximo año, que contempla USD 760 millones para medicamentos e insumos, unos USD 260 millones más que en el presupuesto vigente.
El anuncio representa una fuerte ampliación de los recursos destinados al sistema sanitario y también contempla avanzar con la desprecarización de 2.390 profesionales. Sin embargo, mientras el Gobierno encuentra espacio presupuestario para medicamentos, insumos y otros compromisos, mantiene en suspenso el pedido de reajuste salarial realizado por los médicos.
Giménez reconoció que el reclamo de los profesionales es justo y destacó la importancia de quienes tienen en sus manos la atención y la vida de los pacientes. Pero inmediatamente condicionó cualquier mejora salarial al desarrollo de una carrera sanitaria basada en criterios de antigüedad, especialización, profesionalización y meritocracia.
El ministro pidió continuar con el diálogo y habló de la necesidad de “respetar las reglas del juego”, argumentando que el presidente Santiago Peña también debe cuidar las finanzas públicas.
El planteamiento deja una contradicción difícil de ignorar: el propio Gobierno reconoce que los médicos deben ser remunerados correctamente, pero al mismo tiempo no ofrece una solución inmediata al reclamo salarial que desencadenó huelgas, movilizaciones y renuncias de especialistas.
La respuesta oficial consiste, por ahora, en trasladar nuevamente la discusión hacia una futura carrera sanitaria. Una herramienta que podría ordenar y mejorar el sistema salarial a largo plazo, pero que no necesariamente responde a la pérdida del poder adquisitivo ni al reclamo actual de los profesionales.
Según publicaciones de este lunes, el Ejecutivo tampoco aceptó el planteamiento de un incremento de G. 3 millones por vínculo y sostiene que cualquier reajuste deberá establecerse dentro de un esquema basado en méritos, antigüedad y formación profesional.
¿“Reglas del juego” para quién?
Otro punto llamativo de las declaraciones de Giménez fue su advertencia de que conceder mayores recursos sin considerar las restricciones fiscales podría derivar en un aumento de impuestos.
El ministro sostuvo que Paraguay busca preservar un modelo de baja presión tributaria y señaló que aumentar impuestos terminaría afectando principalmente a la ciudadanía, teniendo en cuenta el peso del IVA dentro de los ingresos tributarios.
Pero presentar la discusión prácticamente entre dos extremos —no conceder ahora el reajuste reclamado o terminar aumentando impuestos— reduce un debate mucho más amplio sobre las prioridades del gasto público.
Antes de trasladar a médicos y ciudadanos la advertencia sobre posibles aumentos tributarios, también corresponde preguntar cuánto margen existe dentro del propio Presupuesto para reasignar recursos, revisar gastos menos prioritarios y determinar qué lugar ocupa realmente la remuneración del personal de blanco dentro de las prioridades del Estado.
Porque medicamentos, insumos, infraestructura y salarios no deberían presentarse como necesidades enfrentadas entre sí. Todos forman parte del mismo sistema sanitario.
El Gobierno asegura que Salud será una de las grandes prioridades del PGN 2027 y el aumento presupuestario para medicamentos constituye una señal importante. Pero mientras no exista una respuesta concreta sobre los salarios, una parte esencial de la crisis seguirá abierta.
Los hospitales pueden tener medicamentos e infraestructura, pero sin especialistas suficientes para atender a los pacientes, el sistema seguirá teniendo serios problemas.
Y esa es precisamente la discusión que el anuncio de más recursos para 2027 todavía no resuelve.
