El escenario electoral en Asunción comienza a tensionarse dentro del propio oficialismo. Según datos que circulan en el entorno político, el último sondeo que habría sido ordenado por el movimiento Honor Colorado no arroja variaciones favorables para la candidatura de Camilo Pérez.
De acuerdo a fuentes del sector cartista, el aspirante a la intendencia capitalina no muestra crecimiento en intención de voto y, por el contrario, la brecha con otros competidores se amplía. Mientras tanto, Arnaldo Samaniego habría registrado movimientos en sus números y Dani Centurión se mantendría con una ventaja cercana al 5% sobre Samaniego y casi 12 puntos por encima de Pérez.
En paralelo, los rumores de “voto cruzado” comenzaron a instalarse con fuerza. Dos candidatos a concejales que acompañan a Pérez habrían mantenido reuniones con Samaniego, lo que alimenta versiones sobre eventuales reacomodos internos.
Las críticas tampoco se limitan a los pasillos. Un dirigente del propio espacio habría admitido que “por más muñequitos que hagan, el candidato es difícil de vender”, reflejando dudas sobre el posicionamiento del postulante. En otra reunión, un actual concejal se habría quejado de la falta de respaldo logístico y político en campaña, señalando que “ni el agua pone Camilo”, frase que grafica el malestar interno.
El dato político es claro: más allá de la estructura partidaria, la candidatura de Camilo Pérez no logra consolidarse ni entusiasmar dentro de su propio sector. En un escenario donde la competencia se define por margen fino, la falta de crecimiento comienza a transformarse en el principal problema de su campaña.
