En el ojo de la tormenta se encuentra desde ya hace varios años esta pequeña isla ubicada en el caribe. más conocida por los escenarios más oscuros en el caso de Jeffrey Epstein el pederasta convicto que murió en prisión antes de enfrentar un juicio por tráfico sexual.
Little St. James, una pequeña isla de unas 32 hectáreas, a poco menos de 3km de la costa de St. Thomas, una de las 3 grandes islas del territorio de las islas Vírgenes de los EEUU, en el extremo oriental de las Antillas Mayores, cerca de Puerto Rico.
Calificada como la » Isla del pecado» o «isla de la pederastia» por varios medios internacionales, mayoritariamente de los Estados Unidos. Era propiedad de Epstein desde 1998. En 2015 Epstein compró la cercana Great St. James. Ambas valoradas en conjunto 86 millones de dólares USD. según el patrimonio de Epstein.Actualmente fue adquirida por un inversionista.
Y es esta naturaleza aislada de Little St. James, en el mar Caribe, que dificultan en gran medida que el gobierno pudiera controlar las actividades ilegales que se llevaban a cabo allí.

«Epstein creó una red de empresas e individuos que participaron y conspiraron con él en un patrón de actividad criminal relacionada con el tráfico sexual, el trabajo forzado, la agresión sexual, el abuso infantil y la servidumbre sexual de estas mujeres jóvenes y niñas», decía la demanda presentada por la fiscal general Denise N. George.
Entre 2001 y 2018, Epstein transporto una a varias niñas y las obligo a realizar trabajo sexual, de acuero a al denuncia presentada en 2020.
En la demanda se declara que Epstein utilizó varios sistemas comprendidos aviones, helicópteros, barcos y vehículos privados para el transporte de mujeres jóvenes y niñas a su residencia en la isla de Little St. James. Ahi las varias victimas declaran que «fueron sometidas engañosamente a servidumbre sexual, obligadas a participar en actos sexuales y coaccionadas a realizar actividades sexuales comerciales y trabajos forzados».
Las víctimas variaba en edad de los 12 a 17 años. La demanda también agrega registros de vuelos y otras fuentes que dan cuenta de que las actividades se extendieron hasta 2019.
Observadores de tráficos aéreos reportaron el avistamiento de niñas entre 11 a 18 años saliendo del avión junto con Epstein.
Dos de las víctimas de Epstein intentaron huir de la isla.
Una de ellas de 15 años en ese entonces, intentó salir nadando, pero fue encontrada y su pasaporte retenido en un intento de mantenerla cautiva.
Otra víctima que supuestamente también fue obligada a realizar actos sexuales en Little St. James intentó escapar de ella, pero Epstein y un grupo de búsqueda la encontraron y regresaron a la casa, señalando que la sujetarán físicamente o le harían daño si no cooperaba.
El aislamiento de la isla fue aprovechado supuestamente por Epstein para que su empresa «evitará la detección de su actividad ilegal por las autoridades locales y federales y evitar que estas mujeres jóvenes y menores de edad lograran escapar de los abusos».
Las demandas del fiscal totalizan en 22 caros que se cometieron en la «isla del pecado», entre ellos violación agravada, abuso y negligencia infantil, trata de personas, trabajo forzado y prostitución.
La sucesión de Epstein y el gobierno de las Islas Vírgenes llegaron a una conciliación económica establecida en 105 millones de dólares USD en 2022. Este acuerdo no implica admisión de culpabilidad según lo declarado por un abogado de la sucesión Daniel Weiner.
La denuncia por parte de las islas Vírgenes contradice
n los alegatos de los abogados de Epstein, quienes en corte declararon que había mantenido un comportamiento impecable desde 2008 fecha en la que se declaró culpable de cargos relacionados con prostitución en Florida.
Epstein fue encarcelado por una acusación federal de tráfico sexual de decenas de menores incluidos menores de 14 años. Epstein se declaró culpable de los cargos.

En agosto del 2019 fue encontrado muerto en su celda.

