En una conferencia de prensa que se realizó este viernes en Florianópolis, Brasil, se dio a conocer la causa detrás de la muerte de cuatro jóvenes en Balneario Camboriú. Fueron hallado sin vida en un automóvil de la marca BMW color azul, en la terminal de autobuses de la ciudad.
La policía científica identificó un total de 1.000 ppm de monóxido de carbono en la zona afectada del motor donde se realizó la personalización del vehículo, una concentración mortal si se está expuesto durante un lapso de unas horas.
La bioquímica y perita criminal Bruna de Souza Boff explicó que este ambiente tóxico fue agravado aún más por mantener el vehículo cerrado y con aire acondicionado encendido, impidiendo cualquier tipo circulación de aire dentro del automóvil.
Según los últimos reportes, las modificaciones hechas al sistema de escape del vehículo, incluyendo cambios en el catalizador, crearon una condición perfecta para la acumulación de monóxido de carbono. Los peritos descubrieron altos niveles de saturación de monóxido de carbono en los cuerpos de las víctimas, incluso superiores al 50% en tres de ellas y entre 49% y 50% en la cuarta, lo que llevó a una muerte lenta.
Los jóvenes, originarios de Minas Gerais, tenían planes de iniciar una empresa de marketing digital en Florianópolis. Las víctimas fueron identificadas como Gustavo Elias de 24 años, Tiago Ribeiro de 21, Karla dos Santos de 19 y Nícolas Kowaleski de 16, quienes esperaban a Geovana Campos, la novia de Gustavo, en la terminal.
