Miguel Prieto comenzó a definir públicamente el tablero de la oposición para las elecciones generales de 2028 y prácticamente descartó a Kattya González como posible integrante de su chapa presidencial.
“Esta película ya vi. En el 2023 le dimos todo el ropaje y ella fue como senadora. Su campaña presidencial es para ir al Senado”, declaró Prieto anoche, poniendo en duda que la exlegisladora tenga como objetivo real disputar la Presidencia de la República.
Las expresiones representan un duro golpe para las aspiraciones de González, quien busca posicionarse nuevamente como una de las principales figuras del bloque opositor. Para Prieto, su candidatura presidencial podría terminar repitiendo la estrategia utilizada en las elecciones de 2023: instalar una figura nacional para fortalecer posteriormente una postulación al Congreso.
Kattya González fue electa senadora en 2023, pero perdió su investidura en febrero de 2024, tras una votación impulsada principalmente por el oficialismo colorado. Desde entonces, volvió a recorrer el país y a proyectar una eventual candidatura presidencial para 2028.
Prieto también dejó en claro que cualquier construcción opositora deberá incluir al Partido Liberal Radical Auténtico. “Aunque midan poco, es el Partido Liberal”, sostuvo, reconociendo que la estructura territorial y electoral del PLRA continúa siendo necesaria para enfrentar al Partido Colorado.
El mensaje apunta directamente contra los sectores que pretenden conformar una chapa integrada únicamente por referentes del denominado tercer espacio. Prieto entiende que excluir al liberalismo podría dejar a la oposición sin una maquinaria partidaria con presencia nacional, operadores electorales y representación en numerosos distritos.
Sin embargo, la inclusión del PLRA también abre una nueva disputa: los liberales reclaman protagonismo propio y algunos de sus dirigentes sostienen que el partido debe presentar una chapa presidencial, mientras otros sectores analizan respaldar una candidatura encabezada por Prieto.
El líder de Yo Creo llega fortalecido por el crecimiento de su movimiento en Ciudad del Este, donde su sector logró conservar la administración municipal tras su destitución como intendente. Ese resultado consolidó su figura como uno de los principales aspirantes opositores para 2028, aunque también enfrenta numerosos procesos judiciales que podrían condicionar su proyecto presidencial.
Con sus declaraciones, Prieto comenzó a marcar límites dentro de la oposición: reduce las posibilidades de Kattya González, reconoce el peso del Partido Liberal y deja en claro que la definición de la chapa presidencial no será únicamente una cuestión de popularidad, sino también de estructura, acuerdos y capacidad electoral.
La disputa por enfrentar al Partido Colorado ya no se desarrolla solamente contra el oficialismo. También comienza a librarse dentro de una oposición fragmentada, donde todos quieren encabezar el proyecto, pero todavía nadie consigue ordenar a los distintos sectores.
