La candidatura de Claudio Nill Barúa, actual vicedecano de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA), llega a la definición de nuevas autoridades rodeada de cuestionamientos. A las dudas sobre sus múltiples funciones, remuneraciones y una presunta superposición de horarios se suman ahora versiones que recorren los pasillos de la institución sobre eventuales denuncias por acoso.
Barúa aspira a convertirse en decano de la Politécnica mientras todavía quedan interrogantes sobre la posibilidad material de cumplir con las diferentes funciones laborales y académicas que figuran a su nombre.
Documentaciones y datos analizados anteriormente por nuestro medio muestran al actual vicedecano desempeñando simultáneamente diferentes funciones. La distribución de esos horarios abrió interrogantes sobre posibles superposiciones, mientras que sus remuneraciones mensuales provenientes de distintos cargos rondarían los G. 45 millones.
Parte de las dudas se concentra en su actividad dentro del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), donde debía cumplir funciones docentes, incluyendo horarios correspondientes al turno nocturno.
¿“ACOMODARON” LOS HORARIOS?
Ahora surge un nuevo elemento. Según información acercada a nuestro medio, dentro del MEC se habrían “acomodado” documentos relacionados con los horarios que Barúa debía cumplir como docente, particularmente en lo referente al turno nocturno.
La versión apunta a posibles modificaciones o adecuaciones documentales que habrían permitido justificar los horarios cuestionados. Nuestro medio, sin embargo, no cuenta hasta el momento con elementos suficientes para afirmar que existió una alteración irregular de documentos.
Precisamente por eso buscamos la explicación de las autoridades responsables.
Nuestra producción intentó comunicarse con responsables del MEC para conocer cómo se controla el cumplimiento de esos horarios, cuáles son las planillas oficiales y si existieron modificaciones posteriores en la documentación. Las llamadas y consultas no fueron respondidas.
El silencio deja preguntas concretas: ¿los horarios originales coinciden con los que actualmente figuran en los documentos?, ¿hubo modificaciones?, ¿quién las autorizó y bajo qué fundamento?
Si toda la documentación se encuentra en regla, el MEC tiene la posibilidad de aclararlo mostrando los registros correspondientes. Hasta ahora, sus responsables evitan responder los requerimientos periodísticos.
VERSIONES DE ACOSO RECORREN POLITÉCNICA
En medio de esta situación aparece un asunto todavía más delicado.
En los pasillos de la Facultad Politécnica circulan versiones sobre presuntos casos de acoso que involucrarían al actual vicedecano. Los comentarios, que ya comenzaron a trascender fuera de la institución, hacen referencia a situaciones que presuntamente involucrarían a una funcionaria y a una estudiante.
La información debe ser tratada con especial cautela: nuestro medio no tuvo acceso hasta el momento a una denuncia formal que permita presentar estos señalamientos como hechos comprobados.
Fuentes consultadas, sin embargo, sostienen que al menos una presentación podría formalizarse próximamente.
Si finalmente una denuncia es presentada ante las autoridades competentes, deberá ser investigada y Barúa tendrá derecho a conocer las acusaciones y ejercer plenamente su defensa. Pero su eventual formalización abriría otro frente de gravedad para quien actualmente pretende conducir la Facultad Politécnica.
UNA ELECCIÓN ENTRE INTERROGANTES
Así, la discusión alrededor de Claudio Nill Barúa ya no se limita a una candidatura universitaria.
Por un lado están los cuestionamientos sobre cargos, remuneraciones y presuntas superposiciones de horarios; por otro, las versiones sobre un supuesto “acomodo” documental dentro del MEC, que las autoridades todavía no aclaran. Y ahora aparecen comentarios sobre eventuales denuncias de acoso que, hasta que sean formalizadas y comprobadas, deben mantenerse estrictamente en el terreno de las versiones.
A las puertas de una elección clave en la Facultad Politécnica, las preguntas se acumulan y las respuestas siguen faltando.
