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Lun 24 agosto 2026

Rebelión contra Baruja sacude Honor Colorado

Una fuerte interna comienza a sacudir a Honor Colorado de cara a las elecciones generales de 2028. Según versiones manejadas dentro del oficialismo, 11 gobernadores colorados estarían impulsando al gobernador de Guairá, César “Cesarito” Sosa, para integrar la chapa presidencial junto al actual vicepresidente Pedro Alliana, dejando en minoría al sector que pretende instalar al ministro de Urbanismo, Juan Carlos Baruja.

La movida no sería nueva. En abril pasado, gobernadores colorados ya habían planteado públicamente que el compañero de fórmula de Alliana debía surgir del Consejo de Gobernadores y señalaron a César Sosa como uno de los principales perfiles. Marcelo Soto, gobernador de Caaguazú, había confirmado entonces que una mayoría del bloque veía favorablemente que un jefe departamental ocupara la Vicepresidencia.

El dato cobra mayor peso teniendo en cuenta que actualmente 15 de las 17 gobernaciones del país están en manos del Partido Colorado, mientras Central e Itapúa son administradas por la oposición. De confirmarse el respaldo de 11 gobernadores a Sosa, Baruja quedaría con un margen considerablemente menor dentro de la estructura territorial colorada.

El desgaste de Baruja

El rechazo a la figura de Juan Carlos Baruja, según las versiones provenientes del sector de gobernadores, tendría como uno de sus principales argumentos el desgaste político que arrastra el ministro del MUVH.

Baruja atravesó durante este año una serie de fuertes cuestionamientos por la adjudicación de departamentos del proyecto Residentas I. Diputados opositores y disidentes impulsaron incluso su interpelación por presuntas irregularidades en la entrega de inmuebles a personas vinculadas al poder político. El propio ministro compareció ante el Congreso y defendió la legalidad de las adjudicaciones.

A esto se sumaron cuestionamientos por viáticos utilizados durante un viaje a España, además de críticas por el uso de vehículos institucionales, episodios que fueron acumulando desgaste alrededor de quien durante meses apareció como favorito para acompañar a Alliana.

El golpe político también llegó desde su propio departamento. En las internas municipales de Paraguarí, Baruja no logró imponerse con claridad a la estructura encabezada por la gobernadora Norma Zárate de Monges: ambos sectores consiguieron cinco candidaturas a intendente, mientras que el equipo de Zárate obtuvo ventaja en las listas para juntas municipales.

El escenario contrasta con el de César Sosa, quien llega fortalecido luego de que su sector de Honor Colorado se impusiera en los 18 distritos de Guairá durante las internas municipales.

Freddy D’Ecclesiis, uno de los operadores

Dentro de esta pulseada, uno de los principales articuladores para instalar a Sosa sería el gobernador de San Pedro, Freddy D’Ecclesiis, uno de los jefes departamentales colorados con peso dentro del bloque.

La presión tendría un objetivo concreto: evitar que la decisión de la chapa presidencial sea cerrada exclusivamente entre la cúpula de Honor Colorado y exigir que el poder territorial de los gobernadores tenga participación real en la conformación del proyecto presidencial para 2028.

Sosa, además, ocupa actualmente la presidencia del Consejo de Gobernadores, posición que le otorga una plataforma política relevante. Públicamente, sin embargo, ha mantenido un discurso más conciliador. El 31 de julio aseguró que respaldaría al candidato que finalmente elija Alliana, incluso después de haber sido propuesto por sus colegas para la Vicepresidencia.

¿Ruptura en Honor Colorado?

Las versiones más fuertes incluso hablan de un escenario mucho más incómodo para el cartismo: si César Sosa queda fuera de la chapa, el grupo de gobernadores podría replantear su permanencia dentro de Honor Colorado y promover una candidatura propia de Sosa a la Presidencia de la República.

Por ahora, esta posibilidad forma parte de las conversaciones y versiones internas y no existe un anuncio público de ruptura por parte de los 11 gobernadores. Pero el solo planteamiento exhibe una disputa que empieza a superar la simple discusión sobre quién será candidato a vicepresidente.

La pelea también desnuda una cuestión de fondo: quién manda realmente dentro del oficialismo de cara al pospeñismo. Por un lado aparece la conducción tradicional de Honor Colorado y la cercanía de Baruja con los principales referentes del movimiento; por otro, gobernadores que controlan estructuras territoriales, intendencias, concejales y dirigentes en prácticamente todo el país y que reclaman su cuota de poder.

Alliana había llegado a manifestar públicamente su preferencia por Baruja, afirmando a finales de julio que, si debía decidir en ese momento, apostaría por él. Sin embargo, todavía mantiene abiertos otros nombres, entre ellos César Sosa y Raúl Latorre.

El vicepresidente volvió a confirmar el pasado 20 de agosto que no anunciará a su compañero de fórmula hasta después de las elecciones municipales del 4 de octubre. Incluso reveló que encargó una encuesta privada para medir a los aspirantes y adelantó que dará a conocer su decisión después de regresar de un viaje a Israel previsto para el 5 de octubre.

Hasta entonces, la batalla seguirá abierta.

Lo que inicialmente parecía una elección casi resuelta a favor de Baruja hoy enfrenta la resistencia de un poderoso bloque territorial. Si los gobernadores sostienen su posición y el número de 11 respaldos a Sosa se consolida, Honor Colorado tendrá que decidir entre negociar con su propia estructura o correr el riesgo de profundizar una fractura rumbo al 2028.

 

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