29 C
Asunción
Jue 10 septiembre 2026

¿RENUNCIÓ O SIGUE MANDANDO? GUIDO HABRÍA DEJADO LA INTENDENCIA, PERO NO EL CONTROL DE LAMBARÉ

Guido González renunció oficialmente a la Intendencia para buscar su reelección, pero distintas versiones provenientes del entorno municipal sostienen que continuaría teniendo una fuerte influencia sobre decisiones de la administración de Magalí Franco. A esto se suman cuestionamientos por la permanencia de personas de su confianza en áreas sensibles, el uso de la estructura institucional y una nueva emergencia por G. 3.000 millones aprobada a pocas semanas de las elecciones.

Guido González dejó formalmente de ser intendente de Lambaré el pasado 24 de junio. Su renuncia tuvo un objetivo concreto: quedar habilitado para volver a competir por la Intendencia en las elecciones municipales del 4 de octubre.

Pero una cosa sería haber dejado el cargo y otra, muy distinta, haber dejado el poder.

ABC Color informó en junio que, antes de la salida de González, se produjo una serie de movimientos políticos que permitió que Magalí Franco asumiera primero como concejal titular y posteriormente fuera elegida intendenta interina. Franco pertenece al mismo sector político del candidato colorado.

Ahora, fuentes vinculadas al funcionamiento interno de la Municipalidad aseguran a Canal-E que González continuaría teniendo una importante incidencia en la administración comunal y que Franco recibiría indicaciones provenientes del círculo político del exintendente.

La situación plantea una pregunta elemental:

¿Quién gobierna realmente hoy la Municipalidad de Lambaré?

ÓRDENES, WHATSAPP Y CAMPAÑA

Según informaciones recibidas por Canal-E, en grupos de WhatsApp vinculados a funcionarios municipales continuarían circulando instrucciones relacionadas con la promoción política de la candidatura de Guido González.

De comprobarse que funcionarios, medios institucionales, horarios laborales o recursos públicos están siendo utilizados para favorecer una candidatura, la situación debe ser investigada y aclarada.

Guido González ya no es intendente.

Es candidato.

Y justamente por eso debe existir una separación absoluta entre su campaña electoral y la estructura de una Municipalidad financiada por todos los contribuyentes lambareños, incluidos quienes no votarán por él.

La administración pública no puede convertirse en un comando electoral.

RENUNCIÓ A LA INTENDENCIA, PERO SIGUE CERCA DEL PODER

Otro punto que genera cuestionamientos es la continuidad de figuras estrechamente vinculadas a González dentro de la administración.

Uno de los nombres centrales es Jover González.

Documentos oficiales de la propia Municipalidad lo identificaban anteriormente como director general de Administración y Finanzas. Más recientemente aparece públicamente como asesor financiero de la comuna y fue incluso quien brindó explicaciones sobre la estructura de funcionarios y las finanzas municipales.

Jover González es primo de Guido González y durante su administración ocupó posiciones directamente relacionadas con el manejo financiero municipal.

Es decir: Guido salió del despacho de intendente, pero personas de su máxima confianza política y familiar continuaron vinculadas a áreas claves.

MAGALÍ FRANCO, ¿INTENDENTA O ADMINISTRADORA DE TRANSICIÓN DE GUIDO?

La responsabilidad institucional, sin embargo, hoy tiene nombre y apellido: Magalí Franco.

Ella es quien ocupa legalmente la Intendencia y, por lo tanto, quien debe responder por las resoluciones, autorizaciones, contrataciones y utilización de recursos ejecutados durante su administración.

Fuentes políticas señalaron a Canal-E que ya existiría una denuncia penal relacionada con una presunta usurpación de funciones en la Intendencia. Canal-E no pudo verificar de manera independiente, hasta el momento de esta publicación, el contenido ni el estado procesal de dicha denuncia.

También se menciona la preparación de nuevas acciones relacionadas con decisiones adoptadas durante esta administración interina.

Y allí aparece un asunto particularmente sensible: otros G. 3.000 millones para una nueva “emergencia vial y ambiental”.

DOS EMERGENCIAS, G. 6.000 MILLONES Y LA CIUDAD SIGUE ROTA

En enero, todavía durante la administración de Guido González, la Junta Municipal había autorizado una emergencia vial por 90 días y la posibilidad de gestionar hasta G. 3.000 millones.

Ahora, a poco más de un mes de las elecciones, bajo la administración de Magalí Franco, se volvió a aprobar otra emergencia por otros G. 3.000 millones.

En total, durante 2026, se habilitaron G. 6.000 millones vinculados a dos emergencias destinadas a enfrentar problemas viales que continúan formando parte de las principales quejas ciudadanas.

La pregunta es inevitable:

¿Cómo una administración que gobernó durante casi todo el periodo municipal llega nuevamente a las puertas de una elección declarando otra emergencia para reparar una ciudad que debía haber mantenido durante todos estos años?

Guido González sostiene públicamente que dejó una Municipalidad financieramente ordenada y asegura que la institución no mantiene deudas nuevas con bancos, financieras ni cooperativas generadas durante su administración. Incluso afirmó que la comuna tendría capacidad para asumir créditos con cuotas de hasta G. 300 millones mensuales.

Si las finanzas están tan saneadas como sostiene el candidato, entonces resulta todavía más necesaria una explicación detallada sobre las sucesivas emergencias, sus beneficiarios, obras realizadas, calles intervenidas y resultados concretos.

UN ANTECEDENTE QUE LAMBARÉ NO DEBERÍA IGNORAR

La historia reciente de Lambaré ya ofrece una advertencia sobre lo que significa continuar ejerciendo atribuciones después de abandonar formalmente una Intendencia.

El exintendente Roberto Cárdenas fue condenado por usurpación de funciones públicas luego de firmar, cuando ya había renunciado al cargo, un contrato municipal por más de G. 3.000 millones. La Justicia determinó que desde la aceptación de su renuncia ya no estaba legalmente facultado para representar al Ejecutivo Municipal.

Los casos no deben equipararse sin pruebas.

Pero el antecedente demuestra por qué la frontera entre un exintendente y la administración que lo sucede no puede ser difusa.

Si Guido González renunció, no debería ejercer funciones propias del intendente.

Si Magalí Franco es la intendenta, debe gobernar ella y asumir plenamente las decisiones de su administración.

Y si existe una conducción política paralela o instrucciones externas sobre decisiones municipales, corresponde aclararlo públicamente.

GUIDO QUIERE VOLVER, PERO PRIMERO DEBE EXPLICAR SI REALMENTE SE FUE

A menos de un mes de las elecciones del 4 de octubre, Guido González pide nuevamente el voto de los lambareños.

Pero antes de pedir otros cinco años de gobierno debería responder una cuestión mucho más inmediata:

¿Renunció solamente en el papel o realmente dejó de manejar la Municipalidad?

También debe explicar si mantiene algún tipo de participación en decisiones administrativas, cuál es actualmente su relación institucional con el Consejo Local de Salud, qué papel tienen sus colaboradores y familiares dentro de la comuna y si funcionarios municipales están siendo utilizados directa o indirectamente para promocionar su candidatura.

Mientras tanto, Magalí Franco también tiene una responsabilidad que no puede trasladar.

Su firma es su responsabilidad.

Su administración es su responsabilidad.

Y cualquier utilización de los recursos municipales durante este periodo deberá ser explicada por quien ocupa legalmente el despacho.

Porque si Guido gobierna desde afuera y Magalí firma desde adentro, el problema ya no sería solamente político.

El problema sería determinar quién toma las decisiones y quién terminará respondiendo por ellas.

Canal-E deja abierto el espacio para que Guido González, Magalí Franco y los funcionarios mencionados puedan brindar su versión y ejercer su derecho a réplica.

Fecha: