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Sáb 19 septiembre 2026

¿Existe realmente la crisis cartista?

La pregunta comenzó a instalarse con fuerza esta semana: ¿existe realmente una crisis dentro de Honor Colorado o estamos frente a una enorme cortina política que terminó desplazando del debate público un asunto mucho más delicado?

La secuencia de acontecimientos, por lo menos, resulta llamativa.

El pasado 9 de septiembre, la Cámara de Senadores aprobó pedidos de informes dirigidos al Banco Central del Paraguay (BCP) relacionados con las operaciones de Ueno Bank. Entre los impulsores del requerimiento aparecen incluso senadores del propio Honor Colorado, como Basilio Núñez, Natalicio Chase y Antonio Barrios. Las consultas buscan conocer, entre otros puntos, el cumplimiento de los límites prudenciales en operaciones con empresas vinculadas y los controles ejercidos por la banca matriz.

El pedido no es menor: contiene 31 preguntas distribuidas en seis apartados, y el BCP dispone de 15 días para responder desde su recepción. El documento apunta específicamente a conocer los mecanismos de fiscalización, las operaciones con partes vinculadas y la actuación de la Superintendencia de Bancos.

El tema adquirió todavía mayor sensibilidad política por los antecedentes conocidos del presidente de la República, Santiago Peña, quien fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025.

Una comunicación oficial presentada ante la Superintendencia de Valores confirma que, antes del rescate y anulación de acciones realizado en marzo de aquel año, Peña figuraba con G. 6.144 millones en acciones de Ueno Holding.

Es decir, no estamos simplemente ante una discusión bancaria o técnica. Existe un antecedente empresarial concreto que involucra al actual presidente de la República y que inevitablemente aumenta el interés público sobre cualquier investigación institucional relacionada con el grupo financiero.

Y entonces apareció la “crisis”

Apenas unos días después del pedido del Senado, la discusión pública prácticamente cambió de escenario.

Horacio Cartes anunció que Juan Carlos Baruja sería el candidato a vicepresidente para acompañar a Pedro Alliana con miras al 2028. Alliana respondió que todavía no había elegido a su compañero de fórmula y dejó en claro públicamente que no aceptaría imposiciones.

El episodio abrió una cadena de declaraciones cruzadas, reuniones, mensajes en redes sociales y cuestionamientos dentro del propio Honor Colorado. Legisladores, gobernadores y dirigentes comenzaron a hablar de diferencias internas, mientras Antonio Barrios llegó a describir el momento como una “tensa calma” dentro del movimiento.

Desde entonces, la agenda política y mediática quedó prácticamente monopolizada por una sola pregunta: ¿Cartes perdió poder? ¿Alliana se rebeló? ¿Peña está armando su propio sector? ¿Baruja será finalmente el candidato?

Y el caso Ueno comenzó lentamente a desaparecer de los titulares.

La coincidencia que genera sospechas

No existe, hasta ahora, evidencia pública que permita afirmar que la disputa dentro de Honor Colorado haya sido fabricada deliberadamente para ocultar el pedido de informes sobre Ueno Bank.

Pero la coincidencia temporal existe y es legítimo preguntarse por ella.

Primero, un Senado controlado mayoritariamente por el oficialismo decide solicitar información sensible al BCP sobre una entidad financiera que estuvo vinculada empresarialmente al presidente Peña.

Después, en cuestión de días, explota públicamente una confrontación entre las tres principales figuras políticas del oficialismo: Horacio Cartes, Santiago Peña y Pedro Alliana.

Y durante casi toda la semana, el centro de la conversación dejó de ser Ueno para convertirse en la pelea por una candidatura que recién deberá definirse formalmente para las elecciones de 2028.

El propio seguimiento periodístico de la interna reconoce que el pedido de informes sobre Ueno Bank fue uno de los elementos que precedieron a las tensiones dentro de Honor Colorado.

Mientras discutimos de política, el BCP tiene que responder

Hay otro elemento que no debería pasar inadvertido.

El pedido formal llegó al Banco Central recién una semana después de haber sido aprobado por el Senado. Desde entonces comenzó a correr el plazo de 15 días para entregar las respuestas.

Eso significa que mientras la opinión pública discute si Cartes y Alliana están peleados, si Baruja será candidato o si Peña está tomando distancia del liderazgo de Honor Colorado, existe un documento oficial que obliga a la máxima autoridad financiera del país a responder interrogantes concretos sobre Ueno Bank.

Y el contexto volvió a adquirir relevancia este viernes, cuando representantes de la Asociación de Bancos del Paraguay, autoridades del BCP y el presidente Santiago Peña mantuvieron una reunión en Mburuvicha Róga en medio de las consultas legislativas sobre el sistema financiero. Los participantes hablaron posteriormente con la prensa, aunque evitaron profundizar sobre varios detalles de la conversación.

Ueno Bank, por su parte, ya manifestó públicamente que respeta el procedimiento institucional, asegura encontrarse dentro de los límites legales y regulatorios y afirma estar sometido regularmente a la supervisión del Banco Central.

¿Crisis real o una extraordinaria coincidencia?

Puede existir una disputa verdadera dentro de Honor Colorado. Las declaraciones públicas de sus propios dirigentes demuestran que hay diferencias en torno al liderazgo, los espacios de poder y, especialmente, la definición anticipada de la chapa presidencial para 2028.

Pero también sería ingenuo ignorar otra realidad: la pelea política terminó desplazando casi completamente de la conversación pública uno de los pedidos de informes financieros más sensibles de los últimos meses.

En cuestión de días pasamos de preguntar qué responderá el BCP sobre Ueno Bank a discutir quién manda más dentro del cartismo.

Pasamos del análisis sobre controles bancarios, fondos públicos, operaciones vinculadas y antecedentes empresariales del presidente de la República, a discutir si Cartes está enojado con Alliana o si Baruja será o no candidato a vicepresidente.

Por eso, quizás la pregunta correcta no sea solamente si existe una crisis cartista.

La pregunta es otra:

¿Por qué justo cuando el Senado puso a Ueno Bank bajo la lupa del Banco Central, toda la política paraguaya terminó mirando hacia otro lado?

La respuesta definitiva deberá surgir de los hechos y, sobre todo, de los documentos que entregue el BCP.

Hasta entonces, la crisis puede ser real.

Pero la coincidencia también lo es.

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