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Asunción
Vie 18 septiembre 2026

Asunción se define con votos colorados y Camilo corre con ventaja

Si las elecciones municipales fueran una simple operación matemática, Camilo Pérez debería ganar cómodamente el próximo 4 de octubre. El candidato de la ANR llega a la elección general después de superar los 75.000 votos en una interna partidaria real, con participación territorial, estructura electoral y movilización comprobada.

Soledad Núñez, en cambio, obtuvo su candidatura mediante una consulta opositora en la que recibió 442 votos. Comparar directamente ambos números sería metodológicamente incorrecto porque corresponden a procesos distintos, pero la enorme diferencia sí permite dimensionar la capacidad organizativa con la que cada candidatura comenzó la campaña.

Camilo no parte solamente con el respaldo formal del Partido Colorado. Tiene detrás la maquinaria de las seccionales, concejales, diputados, dirigentes barriales y operadores que conocen cada colegio electoral de la capital. Soledad cuenta con una alianza de 16 partidos y con el acompañamiento de Miguel Prieto, pero todavía debe demostrar que esa suma de siglas puede convertirse en votos depositados en las urnas. Su oficialización como candidata opositora y la amplitud de su alianza están confirmadas, pero eso no equivale automáticamente a una estructura electoral comparable con la colorada. Última Hora

En las últimas semanas comenzaron a circular versiones sobre un supuesto crecimiento de Núñez. Toda elección puede estrecharse y ninguna campaña está definida antes del escrutinio, pero hasta ahora las mediciones divulgadas continúan colocando a Camilo Pérez adelante.

Una encuesta publicada en agosto le atribuía 47,63% de intención de voto, mientras que otra lo ubicó con 43,6% frente al 24,6% de Núñez. La medición más reciente difundida por Ati Snead presenta una diferencia todavía mayor: 52,8% para Pérez y 34,3% para la candidata opositora. Son estudios de distintas procedencias que deben analizarse según su ficha técnica, pero ninguno de ellos muestra a Soledad como ganadora. La Nación, La Tribuna, El Trueno

El verdadero terreno de disputa

La elección no se define únicamente entre colorados y opositores. Se define, principalmente, dentro del propio electorado colorado.

La ANR posee el mayor caudal organizado de Asunción, pero Camilo necesita trasladar a la elección general los votos conseguidos en las internas. Para lograrlo deberá retener a los sectores que acompañaron a Arnaldo Samaniego y evitar que las disputas por cargos, recursos y espacios en la Junta Municipal produzcan desmovilización.

Soledad, por su parte, no ganará solamente con los votos tradicionales de la oposición. Necesita captar una porción considerable del electorado colorado descontento con la administración municipal y convertir el hartazgo ciudadano en participación electoral. Su estrategia necesariamente pasa por romper la disciplina partidaria de la ANR.

Por eso, cualquiera que resulte electo llegará al Palacio de los López municipal —la sede comunal— con una participación decisiva del voto colorado. Si gana Camilo, será porque la Lista 1 consiguió conservar y movilizar su base. Si gana Soledad, será porque logró conquistar suficientes colorados independientes o desencantados para compensar la menor estructura opositora.

Camilo es el favorito, pero todavía debe ganar

Hoy, los números, la estructura territorial y el antecedente de las internas colocan a Camilo Pérez como favorito. Soledad Núñez puede haber crecido, pero acercarse no significa alcanzar y mucho menos superar. Hasta el momento no existe una medición pública y verificable que la sitúe por encima del candidato de la ANR.

La victoria colorada, sin embargo, no debería darse por automática. La larga administración de la ANR también representa un desgaste: Asunción enfrenta calles destruidas, basura, inundaciones, deudas y una fuerte pérdida de confianza en la Municipalidad. Camilo tendrá que convencer a los asuncenos de que representa una renovación y no solamente la continuidad del mismo aparato político.

Si consigue unificar al coloradismo, mantener la participación alcanzada en las internas y reducir el voto castigo, la lógica electoral indica que debería imponerse el 4 de octubre. Soledad necesita algo más complejo: reunir a toda la oposición, movilizar a los independientes y provocar una fuga importante de votos desde la ANR.

La campaña puede cerrarse y las encuestas pueden moverse, pero la fotografía actual es clara: Camilo Pérez corre adelante. Y la llave de Asunción, una vez más, continúa en manos del electorado colorado.

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