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Dom 12 julio 2026

De G. 2,8 millones a 22.000.000 de salario : el salto de Julio Cáceres a «pedido» de Alderete

La trayectoria de Julio Ariel Cáceres Vega dentro del Estado vuelve a despertar cuestionamientos. El actual miembro suplente del directorio de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL) ingresó a COPACO S.A. el 1 de abril de 2005 como funcionario permanente, con categoría C11.

Según la nómina correspondiente al año 2022, Cáceres Vega percibía un salario básico de G. 2.880.000 y figuraba sin profesión registrada. Posteriormente, mediante el documento N.º 2950/2023, fue comisionado a CONATEL desde el 5 de septiembre de 2023.

El traslado no habría sido únicamente una decisión administrativa. De acuerdo con información recibida por nuestro medio, el comisionamiento se habría concretado tras un pedido político atribuido al dirigente colorado José Alberto Alderete, figura con la que Cáceres mantiene una reconocida cercanía política.

Cáceres fue posteriormente nombrado director suplente de CONATEL mediante el Decreto N.º 238. La propia institución confirmó oficialmente su incorporación al directorio. En enero de 2024, Última Hora ya había informado que su designación generó malestar entre sectores de funcionarios colorados, cuyos referentes sostuvieron que habría sido seleccionado “a dedo” por autoridades de la Junta de Gobierno de la ANR.

Con su llegada a CONATEL y su designación dentro del directorio, sus ingresos mensuales habrían pasado de un salario básico de G. 2.880.000 en COPACO a una remuneración cercana a los G. 22 millones, considerando dieta, gastos de representación y otros conceptos vinculados al cargo. La diferencia obliga a preguntar cuáles fueron los méritos técnicos y académicos considerados para semejante ascenso dentro de una institución encargada de regular un sector altamente especializado.

La duda aumenta porque en las nóminas oficiales consultadas Cáceres Vega continúa apareciendo sin profesión declarada. Paralelamente, surgieron versiones sobre un supuesto título obtenido en la Universidad Centuria. Hasta el momento, nuestro medio no pudo acceder a documentos que permitan confirmar la carrera cursada, la fecha de graduación, la legalización ni el registro oficial de ese presunto título.

Canal-E intentó comunicarse en reiteradas ocasiones con responsables de la Universidad Centuria para solicitar aclaraciones, pero no obtuvo respuesta. La casa de estudios ya había sido cuestionada anteriormente por publicaciones periodísticas relacionadas con la entrega de títulos en periodos presuntamente reducidos y por la falta de acreditación de carreras señalada en aquel momento.

Por esa razón, no corresponde afirmar todavía que el título sea falso. Sin embargo, sí resulta legítimo exigir que Cáceres Vega presente públicamente el diploma, el certificado de estudios, la resolución de reconocimiento y la constancia de registro correspondiente. También corresponde que CONATEL explique qué antecedentes académicos y profesionales fueron evaluados para su nombramiento.

José Alberto Alderete, por su parte, debe aclarar si efectivamente intervino para conseguir el comisionamiento de Cáceres y qué criterios respaldaron ese pedido. La cercanía partidaria no puede convertirse en una vía rápida para acceder a cargos privilegiados, mucho menos cuando están en juego salarios financiados con recursos públicos.

El caso concentra tres elementos que merecen respuestas: un comisionamiento presuntamente impulsado desde el poder político, un salto salarial considerable y un título académico cuya existencia y validez todavía no fueron acreditadas públicamente.

La responsabilidad de despejar las dudas recae ahora sobre Julio Ariel Cáceres Vega, José Alberto Alderete y las autoridades de CONATEL. Mientras no exhiban la documentación correspondiente, las sospechas sobre una designación basada más en padrinazgo político que en idoneidad seguirán creciendo.

Nuestro medio intentó comunicarse con Julio Ariel Cáceres Vega para conocer su versión sobre los cuestionamientos relacionados con su comisionamiento, su remuneración y el supuesto título universitario, pero hasta el momento no obtuvo respuesta directa.

Sin embargo, Cáceres publicó en sus redes sociales un mensaje en el que sostuvo que “nadie” lo derrotará por defender al Partido Colorado. “Con la lealtad en el pecho y la bandera roja bien en alto, sus maldades jamás me van a detener”, expresó.

En la misma publicación afirmó que continuará trabajando por la Asociación Nacional Republicana “hasta el último suspiro” y lanzó: “Que sigan sufriendo, porque a mí jamás me van a doblegar”.

Aunque el dirigente no hizo una referencia directa a las consultas periodísticas ni presentó documentos que permitan aclarar las dudas sobre su formación académica, respondió a los cuestionamientos desde una postura partidaria. Sin embargo, la defensa de una agrupación política no reemplaza las explicaciones que debe brindar un funcionario que ocupa un cargo dentro de una institución pública.

La discusión no pasa por el color partidario de Cáceres, sino por determinar cuáles fueron los méritos profesionales considerados para su designación, si José Alberto Alderete intervino en su comisionamiento y si el título atribuido a la Universidad Centuria existe, está registrado y cuenta con validez oficial.

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