Karina Otazú emitió un comunicado público en el que confirmó su divorcio del expresidente de Petropar, Eddie Ramón Jara Rojas, negó cualquier responsabilidad sobre su patrimonio y advirtió que podrían existir hechos a ser analizados por las autoridades competentes.
Karina Otazú, exesposa del expresidente de Petropar, Eddie Ramón Jara Rojas, decidió romper el silencio a través de un comunicado oficial dirigido a la opinión pública, los medios de comunicación y las autoridades competentes, en el que expuso su posición sobre su situación personal y los hechos vinculados a su exmarido.
En el documento, Otazú confirmó que su vínculo matrimonial con Jara llegó a su fin mediante un proceso de divorcio de común acuerdo. Además, aclaró que el matrimonio se regía bajo el régimen de separación de bienes, por lo que, según sostuvo, nunca existió una comunidad patrimonial entre ambos.
Uno de los puntos más fuertes del comunicado es la afirmación de Otazú sobre situaciones que, según manifestó, conoció durante la relación matrimonial y que considera graves. La mujer señaló que estos hechos afectaron profundamente su estabilidad emocional y su dignidad personal.
Asimismo, dejó constancia de que se reserva el derecho de accionar ante las instancias legales correspondientes por hechos que, de acuerdo con su versión, podrían configurar situaciones irregulares dentro del ámbito matrimonial legal. Estos puntos, según indicó, deberán ser materia de análisis e investigación por parte de las autoridades competentes.
Otazú también rechazó categóricamente cualquier insinuación o afirmación que busque atribuirle responsabilidad sobre la pérdida o afectación del patrimonio de Eddie Jara. En ese sentido, aseguró que no tuvo participación alguna en actos que pudieran haber perjudicado la situación económica del ex titular de Petropar.
La exesposa del exfuncionario pidió además que se respete su integridad moral, su privacidad y el debido proceso, al tiempo de advertir sobre el riesgo de revictimización y el agravamiento de los daños emocionales ya sufridos.
El comunicado abre un nuevo frente de tensión alrededor de Eddie Jara, no solo por el quiebre matrimonial confirmado, sino también por las afirmaciones de su exesposa sobre hechos que considera graves y que podrían tener derivaciones legales. Por ahora, Otazú marca distancia, se deslinda de cualquier responsabilidad patrimonial y deja en manos de las autoridades el eventual análisis de las situaciones mencionadas.
