Un niño de apenas 4 años, oriundo de Bella Vista, departamento de Itapúa, fue trasladado de emergencia hasta Asunción luego de sufrir graves quemaduras en el rostro y ambas manos tras una explosión accidental registrada mientras familiares realizaban la quema de residuos domésticos.
Tras el accidente, el pequeño fue asistido inicialmente y posteriormente derivado al Hospital General de Itapúa, donde recibió atención de urgencia debido a la gravedad de las lesiones. El equipo médico logró estabilizarlo, realizar maniobras de reanimación e intubarlo para garantizar el soporte respiratorio necesario.
Ante la complejidad del cuadro, se activó un operativo de evacuación aeromédica coordinado con el Ministerio de Salud. Una aeronave Cessna 208 de la Fuerza Aérea Paraguaya fue utilizada para trasladar al niño desde Itapúa hasta la capital del país, acompañado por personal médico especializado.
El paciente ingresó posteriormente al Centro Nacional del Quemado y Cirugía Plástica (CENQUER), institución de referencia nacional para el tratamiento de personas con quemaduras de consideración.
Según los últimos datos disponibles, el pequeño logró ser extubado y presenta una evolución favorable. Sin embargo, debido a la extensión y ubicación de las lesiones, continúa internado bajo estricta vigilancia médica y su pronóstico permanece reservado.
Alerta sobre la quema de residuos
El caso vuelve a advertir sobre los riesgos que implica la quema de basura y otros residuos domésticos, especialmente cuando pueden existir recipientes, aerosoles, combustibles u otros elementos capaces de provocar explosiones al entrar en contacto con el fuego.
Las quemaduras graves en niños requieren atención inmediata debido al riesgo de complicaciones respiratorias, infecciones, pérdida de líquidos y lesiones profundas que pueden requerir tratamientos prolongados y procedimientos quirúrgicos.
Desde el entorno del pequeño se aguarda su evolución, mientras familiares y allegados acompañan su recuperación en Asunción.
El episodio deja además un llamado a extremar las medidas de prevención y evitar que niños permanezcan cerca de fogatas o lugares donde se realizan quemas de residuos, considerando que un accidente puede producirse en cuestión de segundos.
