Juan Carlos Orihuela, actual secretario general del Comité Olímpico Paraguayo (COP) y estrecho colaborador del presidente de la institución, Camilo Pérez, actual candidato de Honor Colorado para las internas municipales de este año. Orihuel vuelve al centro del debate público ante una serie de cuestionamientos sobre su trayectoria dirigencial, su crecimiento patrimonial, las diferentes quejas de los dirigentes colorados, en su nueva faceta de mano derecha de un candidato y la incorporación de familiares en estructuras vinculadas al deporte.
De arquero de salón a dirigente deportivo
En su juventud, Orihuela se desempeñó como arquero de fútbol de salón, disciplina en la que alcanzó logros deportivos. Tras su retiro, inició su incursión en la dirigencia del fútbol de salón. Según denuncias realizadas en su momento por sectores vinculados a esa disciplina, fue señalado por supuestas irregularidades administrativas y conflictos internos, llegando incluso a ser declarado “persona no grata” por actores del ámbito salonístico.
Paso por la FEPADA y llegada al COP
Posteriormente, Orihuela asumió la presidencia de la Federación Paraguaya de Deportes Acuáticos (FEPADA). Durante su gestión, se presentaron denuncias ante la Secretaría Nacional de Deportes (SND) relacionadas con el manejo administrativo, gastos en viajes de atletas y otros puntos vinculados a la organización de competencias.
En paralelo a su presidencia en FEPADA, Orihuela se incorporó como miembro del COP y más adelante fue designado secretario general del Comité Olímpico Paraguayo, consolidando así su presencia en la cúpula del deporte nacional y tomando el mando total del Comite Olimpico Paraguayo, detras de Camilo Perez.
CONSANAT y cuestionamientos internacionales
En el plano internacional, Orihuela también ocupó la presidencia de la Confederación Sudamericana de Natación (CONSANAT). Al finalizar su mandato, fue señalado por un dirigente brasileño que lo sucedió en el cargo, quien habría denunciado supuestas inconsistencias administrativas por montos cercanos a los 100.000 dólares.
Según versiones difundidas en el ámbito deportivo, el faltante habría sido repuesto, evitando así una denuncia formal ante instancias superiores. No obstante, esta situación habría afectado su posibilidad de reelección en el organismo sudamericano.
Designaciones y presunto nepotismo
Otro de los puntos que generan debate es la incorporación de sus hijos en estructuras vinculadas al deporte. Su hijo mayor habría ocupado un cargo en la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), mientras que su hija Laura Orihuela, profesional en nutrición, ingresó como funcionaria del COP, apenas recibida y habiendo un montón de nutricionistas, esperando una oportunidad, para ese lugar.
Sectores críticos sostienen que estas designaciones se habrían dado sin concursos públicos abiertos, cuestionando la transparencia en los procesos de selección.
Reelecciones y control dirigencial
En el ámbito federativo, Orihuela logró varias reelecciones al frente de la FEPADA tras modificaciones estatutarias que ampliaron su permanencia en el cargo. Actualmente, ya sin posibilidad de continuar al frente de la federación, impulsó a un candidato afín para sucederlo en la conducción.
Sus detractores consideran que mantiene influencia en la estructura dirigencial, mientras que sus allegados sostienen que se trata de continuidad institucional.
Vínculo político-deportivo
La figura de Orihuela cobra relevancia en el contexto político debido a su cercanía con Camilo Pérez, actual presidente del COP y precandidato a la Intendencia de Asunción. Ambos comparten una larga trayectoria dentro de la dirigencia deportiva.
Para sectores críticos, el entorno que rodea a Pérez dentro del COP es un elemento a considerar en el debate electoral. Desde el oficialismo deportivo, en cambio, defienden la gestión al frente del Comité Olímpico y resaltan la organización de eventos internacionales y la inversión en infraestructura.
Hasta el momento, no existen condenas judiciales firmes contra Juan Carlos Orihuela por los hechos mencionados. Sin embargo, su trayectoria continúa siendo objeto de cuestionamientos y análisis en el ámbito deportivo y político nacional.
Hoy, su lugar de «ayudante» de Camilo Perez, en la campaña politica, ya crea bastante malestar y mas de un dirigente, lo rechaza como intermediario para llegar hasta el candidato, como pretende Orihuela.

