La definición de la candidatura a la vicepresidencia dentro del movimiento Honor Colorado comienza a mostrar señales de fractura. Ante la posibilidad de que se oficialice la dupla Pedro Alliana – Juan Carlos Baruja, sectores internos advierten que podría producirse una fuga de dirigentes hacia otras líneas del oficialismo.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la campaña de Arnoldo Wiens, ya existen conversaciones avanzadas con referentes colorados que no acompañarían la eventual fórmula. “Las puertas están abiertas y las conversaciones muy avanzadas”, habría señalado un integrante del equipo político de Wiens, dejando entrever incluso la posibilidad de que uno de los dirigentes disidentes se sume como compañero de fórmula.
Entre los nombres que suenan como posibles “enojados” figuran el gobernador de Guairá, César Sosa, el gobernador de Caaguazú, Marcelo Soto, y el senador Derlis Maidana, quien previamente había disputado espacios internos con Baruja dentro de la bancada oficialista.
En paralelo, desde el sector que respalda a Baruja se sostiene que existe un respaldo “unánime” de los senadores de Honor Colorado, versión que fue impulsada públicamente por Basilio Núñez. Sin embargo, fuentes internas indican que esa unanimidad no sería tal, y que persisten resistencias dentro del bloque.
Otro elemento que suma tensión es la postura atribuida al líder del movimiento, Horacio Cartes, quien habría planteado que aquellos que no estén de acuerdo con la dupla Alliana–Baruja podrían apartarse del sector. Esta señal es leída por algunos dirigentes como una línea dura que podría acelerar las definiciones políticas en las próximas semanas.
La disputa por la vicepresidencia no solo reconfigura el mapa interno de Honor Colorado, sino que también abre un escenario de realineamientos dentro del Partido Colorado, con posibles impactos en la construcción de alianzas de cara a las próximas elecciones.
