El despilfarro que hizo el diputado Orlando Arévalo, va confirmando cada vez más, los indicios de corrupción.
Su mansión, se remodelo por 2.400 millones de guaraníes, pago 2.000 millones y tiene una deuda de 400 millones, que ya no quiso pagar y empezó a manipular a la justicia a su favor, según la querella planteada por la empresa constructora.

Ahora, según va conociendo los mensajes entre la concejal y candidata a intendente de Lambaré, Carolina González y el arquitecto que diseñó la vivienda. La construcción terminada, cuenta con inodoros inteligentes, cuyo valor, según el chat es de 13 millones de guaraníes.
“Los pagos se hicieron todos en efectivo, traía el dinero en maletines” dijo el abogado de la querella.
Casualmente, Arévalo, no cubrió 3 cheques, en su cuenta corriente que tenía en el BNF, motivo por el cual se le canceló la cuenta corriente.
