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Vie 18 septiembre 2026

ALLIANA, El “impuesto” que rechaza imposiciones

Pedro Alliana cuestiona que Horacio Cartes pretenda definir a Juan Carlos Baruja como su compañero de fórmula, pese a que su propio ascenso político estuvo sostenido durante años por las decisiones y el respaldo del líder de Honor Colorado.

Pedro Alliana sorprendió al asegurar que “no es momento de imposiciones”, en abierta referencia a la decisión de Horacio Cartes de presentar al ministro de Urbanismo, Juan Carlos Baruja, como candidato a vicepresidente para las elecciones generales de 2028.

La expresión resulta llamativa, y hasta contradictoria, cuando se repasa la trayectoria del actual vicepresidente de la República. Alliana fue durante años uno de los principales beneficiados por las decisiones políticas de Cartes dentro del Partido Colorado.

Con el respaldo del cartismo, llegó a la presidencia de la Asociación Nacional Republicana en 2015 y posteriormente fue reelecto. También ocupó en varias ocasiones la presidencia de la Cámara de Diputados, integró en 2022 la chapa presidencial de Santiago Peña y ahora es promovido por Honor Colorado como precandidato a la Presidencia de la República.

Alliana fue diputado por Ñeembucú entre 2013 y 2023, presidió la Cámara Baja en el periodo 2017-2018 y volvió a controlar esa institución durante tres periodos consecutivos, entre 2019 y 2022. Además, estuvo al frente de la ANR desde 2015 hasta enero de 2023. Su carrera nacional creció bajo la protección política de Cartes y dentro de la estructura de Honor Colorado.

Por eso, su actual resistencia a la nominación de Baruja expone una contradicción difícil de ocultar: quien hoy reclama autonomía para elegir a su vicepresidente fue, durante buena parte de su carrera, el “elegido”, el “mimado” y el candidato respaldado por Cartes para ocupar los principales espacios de poder.

Sabía que Baruja era el preferido

La candidatura de Juan Carlos Baruja tampoco apareció de manera sorpresiva. Ya en julio, Alliana había reconocido públicamente que, si debía tomar una decisión en ese momento, elegiría al ministro como compañero de fórmula. En agosto volvió a admitir que sabía perfectamente que a Cartes le agradaba la posibilidad de conformar esa dupla.

Es decir, Alliana conocía desde hacía tiempo que Baruja era el favorito del presidente de la ANR. Incluso dentro del movimiento circulaba desde mucho antes la versión de que Cartes proyectaba una fórmula Alliana-Baruja para 2028.

El conflicto, entonces, no parece estar únicamente en el nombre propuesto, sino en quién conserva la autoridad para tomar la decisión y anunciarla. Alliana pretende presentarse como conductor de su propio proyecto presidencial, mientras Cartes actúa como el líder que todavía define candidaturas dentro de Honor Colorado.

De obediente a rebelde

Durante años, Alliana aceptó el modelo verticalista del cartismo mientras las decisiones de la cúpula lo favorecían. No cuestionó las “imposiciones” cuando fue promovido para presidir la ANR, controlar la Cámara de Diputados, integrar la chapa presidencial de 2023 o posicionarse anticipadamente como candidato para 2028.

El problema apareció cuando Cartes quiso utilizar sobre Baruja el mismo mecanismo que anteriormente benefició al propio Alliana.

Su rechazo abre una pregunta inevitable: ¿Alliana realmente busca terminar con las imposiciones o solamente se opone cuando el elegido ya no es él?

La disputa por la vicepresidencia dejó de ser una discusión secundaria. Ahora revela una pelea por el mando dentro de Honor Colorado. Alliana quiere demostrar que dejó de ser un subordinado político y que está preparado para tomar sus propias decisiones. Sin embargo, para independizarse de Cartes primero deberá explicar cómo pretende cuestionar el sistema que construyó su propia carrera.

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