El intendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, habló este martes sobre el proceso de intervención a su gestión y la inminente destitución que podría resolverse en la Cámara de Diputados. El jefe comunal aseguró que no renunciará y que aguardará la decisión del Parlamento “con la frente en alto”.
Prieto reconoció que existen los votos y la voluntad política para su destitución, pero afirmó que se siente fortalecido: “Nuestro mayor logro es poder salir por la puerta grande, aguantando un proceso de intervención. Puedo caminar por las calles y la gente me demuestra apoyo. No consiguieron destruir nuestro proyecto político”.
Consultado sobre los audios filtrados del interventor Ramón Ramírez, que revelan presiones políticas incluso desde sectores vinculados a Horacio Cartes, Prieto señaló que “en todo espacio de poder hay presiones”, y acusó a sus adversarios de intentar no solo destituirlo, sino también “destruir su credibilidad y proyección política”.
El intendente fue más allá y advirtió que no teme a la cárcel: “Si es necesario que Miguel Prieto vaya preso por la democracia, lo haré. Tengo 50 procesos abiertos y no tengo miedo. Alguien tiene que decir basta a estos tipos. Ellos están cagados, con miedo de perder el poder”.
En caso de que se concrete su destitución, la Junta Municipal será la encargada de elegir al nuevo intendente interino. Entre los posibles sucesores figuran la concejala María Portillo y el presidente de la Junta, Sebastián Martínez, aunque Prieto confirmó que existen al menos siete candidaturas en disputa.
El escenario político en Ciudad del Este se mantiene en máxima tensión mientras se aguarda la resolución final en la Cámara Baja, que podría definir el futuro inmediato de la intendencia y el rumbo político de Prieto.
